RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
A fines de diciembre pasado reabrieron en Rivera el camping de la represa del Cuñapirú, lugar de ensueño elegido por decenas de familias. Esta decisión obedece a "las consultas constantes de vecinos de la región", afirmó un jerarca municipal.
Ese espacio público estaba clausurado desde febrero de 2009 al confirmarse que había un gran porcentaje de murciélagos con rabia en la vieja casona de la primera represa hidroeléctrica de América del Sur.
Las autoridades tomaron esa decisión pocos días antes de Carnaval, ya que esta fiesta daría lugar a la presencia de un importante número de niños en la zona.
La reapertura fue dispuesta "después de una inspección ocular realizada por funcionarios de Salud Pública y de la comuna", agregó.
Carlos Benavídez, secretario de la Junta local, indicó que el camping fue rehabilitado pero "con restricciones". Los acampantes "no podrán ingresar a la vieja casona ni tampoco podrán traer mascotas". Los perros pueden transmitir la rabia a los humanos si son contagiados por un murciélago. Además se sugiere "traer mosquiteros". El sereno es quien controla que se cumplan las disposiciones. Además entrega folletería informativa a los acampantes.
El camping tiene energía eléctrica; "como es gratis y además es un hermoso lugar hay familias que pasan más de un mes acampadas allí", contó Benavídez.
En la vieja represa ubicada a pocos kilómetros de Paso Manuel Díaz, límite de los departamentos de Rivera y Tacuarembó, semanalmente se daban cita varios centenares de personas, muchos de ellos de Tacuarembó, además de turistas provenientes de otros puntos del territorio nacional.