Antonio Mercader
Visto el silencio con que transcurrió otro aniversario del golpe de Estado del 27 de junio vale la pena recordar otra vez estas diez cosas:
1) El golpe ocurrió en un clima internacional favorable al golpismo en América Latina. Corrían tiempos de Guerra Fría, guerrillas castristas, militares golpistas, teologías de la liberación y doctrinas de la seguridad nacional. La democracia uruguaya no resistió ese asedio y sucumbió con menos resistencia que la que podía preverse.
2) No hay explicaciones simplistas. Culpar sólo a políticos y gobernantes de entonces, es un cliché tan arbitrario como decir que el golpe llegó porque sectores sindicales y de izquierda bendijeron los demagógicos comunicados militares de febrero de 1973. Es lo mismo que achacarle la culpa a Estados Unidos por hacer la vista gorda.
3) Importa recordar que los tupamaros fueron aniquilados en tiempo récord por las Fuerzas Armadas antes y no después del 27 de junio de 1973. Por eso, tan absurdo es decir que el golpe se dio para combatir a la guerrilla como afirmar que los tupamaros se alzaron en armas contra una dictadura.
4) La raíz del proceso fue la guerrilla tupamara que, en nombre de una utópica revolución castrista, se armó en 1963 para derribar a un frágil y democrático gobierno colegiado del Partido Nacional. El disparate de crear un "foco" guerrillero sirvió luego de excusa para pavimentar el camino hacia la dictadura que se instalaría 10 años después.
5) Esa dictadura duró 11 años y fracasó sin atenuantes. En nombre de la seguridad nacional, nos privó de las libertades fundamentales y violó los Derechos Humanos, pero no encaró la mayoría de las reformas de fondo que el país necesitaba.
6) La salida de la dictadura fue ardua y discutible, pero salida al fin. Aunque "sobrevoló" las negociaciones la propuesta de amnistiar a los militares, ese tema fue y es todavía fuente de debates pese a que la amnistía se sancionó por ley y fue ratificada dos veces en plebiscitos populares. En cambio, la amnistía para guerrilleros se aplicó sin problemas.
7) Tiempo atrás, algunos sondeos mostraron que el 75% de los liceales no sabía quién era el presidente de la República cuando se dio el golpe de Estado, en tanto que el 53% ignoraba el año en que comenzó la dictadura. Con el paso del tiempo crece la ignorancia y el desinterés sobre lo ocurrido en nuestro país hace casi 40 años.
8) Por ello, la historia reciente debe investigarse a fondo, con los archivos de la dictadura abiertos a todos los interesados. Y hay que enseñarla sin medias verdades ni prejuicios, velando para que no se la use en beneficio de los gobernantes de la hora ni se la distorsione a favor de ciertos grupos políticos.
9) Los dos plebiscitos, realizados con un intervalo de 20 años, demuestran que la mayoría de los uruguayos coinciden en decretar el "punto final" a las cuentas pendientes de la dictadura porque ningún país puede condenarse -a perpetuidad- a discutir sobre su pasado. En algún momento hay que doblar la página y concentrarse en el futuro.
10) La pacificada Sudáfrica de Mandela es un buen ejemplo de ello.