Ancap anunció ayer una baja promedio del 3,13% en el precio de los combustibles que rige desde la pasada medianoche.
Según fue acordado en la reunión del Gabinete Productivo la pasada semana hubo un ajuste diferencial para la industria, ya que el fueloil pesado bajó 5,1%, con el objetivo de ayudar a mejorar los niveles de competitividad de este sector que viene siendo golpeada por la caída del dólar en la plaza local.
La nafta Premium pasó a costar $ 30 (-2,9%), Súper $ 28,80 (-3%), común $ 28,70 (-3%), gasoil $ 27,80 (-3,1), queroseno $ 20,90 (-2,8), supergás $ 22,15 (-2,7%) y fueloil $ 11,51 (-5,1%).
El ente energético fijó como referencia un dólar a $ 20 (antes era $ 23,60) y con un barril a US$ 75.
Según cálculos de El País el promedio de diciembre del petróleo hasta ayer era de US$ 73,95.
Los precios del petróleo cerraron ayer en los mercados internacionales con otro ascenso. El barril West Texas Intermediate (WTI) terminó en US$ 78,77, impulsado por la baja de los stocks de petróleo en Estados Unidos y un invierno muy frío.
Energía. El directorio de UTE aún no resolvió cómo se instrumentará la baja de las tarifas, pero el anuncio podría oficializarse hoy, luego que se corrijan algunos números.
Fuentes del ente comentaron ayer a El País que surgieron "algunos errores" con los estudios técnicos que se realizaron para definir el ajuste y que hoy (por ayer) se estaban corrigiendo para tener una propuesta "definitiva" antes del miércoles.
El director Nacional de Energía Ramón Méndez, declaró ayer a radio Carve que el ajuste "rondaría" el 3% aunque aún no está definido en qué franjas se aplicaría porque se está trabajando sobre eso.
Respecto a este porcentaje los informantes de UTE explicaron que no se puede manejar una cifra porque este ajuste "será diferente" a los que se aplicaron otros años.
Lo que sí confirmó Méndez es que contrario a lo que aconteció con el ajuste de Ancap, "no habrá" una baja diferencial para los grandes consumidores.
El funcionario recordó que esto obedece a que históricamente el sector residencial ha "subsidiado" al industrial y que hoy "no hay más margen" para favorecer a los grandes consumidores.