Dura reacción israelí ante anuncio de la beatificación del Papa Pío XII

Vaticano. También da primer paso para declarar santo a Juan Pablo II

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CIUDAD DEL VATICANO Y JERUSALÉN | AP, ANSA Y LA NACIÓN/GDA

Ante el anuncio del Vaticano de beatificar a Juan Pablo II y Pío XII, Israel considera que el proceso es "un asunto interno de la Iglesia", aunque cree que los historiadores deben "evaluar" el comportamiento de este último frente al Holocausto.

Después que el Papa Benedicto XVI proclamara a Juan Pablo II y Pío XII venerables por el modo en que vivieron, el vocero de la cancillería israelí Igal Palmor declaró que es vital que el Vaticano permita el acceso a los archivos.

El sábado 19, Benedicto XVI autorizó la publicación de los decretos que reconocen que los papas Juan Pablo II (1920-2005) y Pío XII (1876 -1958) "vivieron de modo heroico las virtudes", algo que supone un primer paso importante en el proceso por el que la Iglesia declara beato y luego santo a alguien.

Pío XII fue pontífice durante la II Guerra Mundial y acusado de mantener silencio durante el Holocausto, por lo que la declaración de su heroicidad provocó quejas en las comunidades judías de Roma y Berlín.

Desde el Estado de Israel, el vocero de la cancillería comentó que el proceso de canonización es "un tema interno de la Iglesia Católica".

"Respecto al papel del Papa Pío XII durante la Shoah -agregó el israelí- creemos que los historiadores deben estar en condiciones de determinar y evaluar el significado de su acción en el contexto de los tiempos. Y por esto consideramos de enorme importancia que el Vaticano permita el acceso a los archivos".

Por su parte, el rabino David Rosen, consultor para el diálogo interreligioso del Gran Rabinato de Israel, reaccionó afirmando que "la decisión de firmar el decreto de las virtudes heroicas de Pío XII no muestra gran sensibilidad hacia las preocupaciones de la comunidad judía".

Rosen se dijo "sorprendido" de que la decisión haya sido publicada tres semanas antes de la programada visita del Papa a la sinagoga de Roma.

En mayo de 2007, una comisión de la Congregación para las Causas de los Santos había recomendado aprobar las "virtudes heroicas" de Pío XII, pero Benedicto XVI no firmó el decreto correspondiente y creó una nueva comisión para revisar mejor la actuación Papa.

A pesar de las críticas que provienen desde Israel, el Vaticano sostiene que Pío XII salvó a miles de judíos. El mismo Benedicto XVI defendió y elogió su figura en más de una oportunidad el año pasado, cuando se cumplió el 50° aniversario de su muerte. El Pontífice incluso citó una carta de pésame escrita por Golda Meir -primera ministra de Israel entre 1969 y 1974-, que cuando murió Pío XII destacaba cómo "durante los diez años de terror nazi su voz se levantó en favor de las víctimas".

Por otra parte, Benedicto XVI hizo una visita oficial a Israel durante cinco días en mayo de 2009 y recibió en septiembre de 2008 a un grupo judío liderado por el neoyorquino Gary Krupp, que incluía a varios rabinos, favorable a la beatificación de Pío XII.

El sábado, el Papa recibió en audiencia privada al arzobispo Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, y autorizó a esa congregación vaticana a promulgar decretos que reconocen 10 milagros, 1 martirio y las virtudes heroicas de nueve personas, entre las que se encuentra también el Papa Juan Pablo II.

Aunque el proceso de canonización suele abrirse cinco años después de la muerte de un fiel, Benedicto XVI se hizo eco de las miles de personas que, desde la muerte del Papa Juan Pablo II, poblaron la plaza de San Pedro para rezar ante sus restos y comenzaron a pedir que lo declararan santo.

El Papa polaco, a quien algunos historiadores del siglo XX le atribuyen un papel importante en la caída del comunismo y el mismo Lech Walessa dijo que era en un 50% responsable de la caída del Muro de Berlín, tuvo una buena relación con Israel: estableció vínculos diplomáticos, visitó Tierra Santa, oró ante el Muro de los Lamentos y fue el primer Papa de la historia que visitó una sinagoga.

Para que Pío XII y Juan Pablo II puedan ser elevados a los altares se necesitará el reconocimiento de un milagro atribuido a su intercesión tras su muerte.

Ese hecho será estudiado por una comisión teológica, una comisión de cardenales y obispos y, por último, por el mismo Papa Benedicto XVI. Ahí serán nombrados beatos. Para ser declarados santos, la Iglesia exige el reconocimiento de otro milagro.

Antes que las causas de canonización ingresaran a la Santa Sede hubo un estudio a nivel diocesano. En el caso de Juan Pablo II, éste concluyó en 2007 en Roma, donde el cardenal Camillo Ruini, obispo vicario del Papa para esta diócesis, destacó que el secreto de su vida estaba en la relación del Papa con Dios a través de la oración.

Igal Palmor: "Es de enorme importancia que el Vaticano permita el acceso a archivos".

Monja escribió el nombre del Papa y se curó de Parkinson

CIUDAD DEL VATICANO | Para que Pío XII y Juan Pablo II sean declarados beatos y luego santos la Iglesia Católica exige el reconocimiento de dos milagros.

En la causa de Juan Pablo II, desde el 30 de marzo de 2007 la Iglesia estudia el caso de una monja francesa que sufría mal de Parkinson y se habría curado de modo inexplicable.

La religiosa de 46 años relató que desde 2001 el Parkinson le afectaba toda la parte derecha del cuerpo, causándole temblores, rigidez e insomnio. Se sentía débil y casi no podía escribir o manejar.

El 2 de junio, Marie Simon-Pierre, religiosa de la congregación de las Hermanitas de las Maternidades Católicas, pidió a su superiora que la dispensara de toda actividad laboral, pues estaba exhausta. Pero su superiora le pidió que escribiera "Juan Pablo II" en un papel, algo que logró hacer con dificultad.

Horas más tarde, la hermana sintió el deseo de escribir nuevamente. "La caligrafía era claramente legible, ¡sorprendente!", recordó.

Al despertarse, dijo sorprenderse porque no sentía rigidez en su cuerpo. "Había desaparecido la rigidez e interiormente ya no era la misma". "El 17 de junio, como estaba previsto, fui al neurólogo que me atendía desde hacía 4 años", recordó Marie Simon-Pierre. El médico habría constatado la imprevista desaparición de todos los síntomas de la enfermedad, por lo cual el caso de la hermana comenzó a ser estudiado por una comisión científica. Luego lo analizará una comisión teológica y después el Papa.

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