RÍO DE JANEIRO
El niño brasileño de dos años, al que le introdujeron 31 agujas en su cuerpo en un ritual de magia negra, evoluciona, "sin complicaciones significativas", luego de ser sometido a una operación para extraerle cuatro en áreas riesgosas, según un informe médico.
El último parte emitido la tarde del sábado por el Hospital Ana Meri, de Salvador de Bahia (noreste), donde el viernes se realizó la cirugía, indicó que el estado del pequeño "evolucionó, sin complicaciones significativas".
"Su evolución es muy favorable... los objetos se retiraron de forma positiva, sin secuelas para el corazón y el pulmón", declaró a la televisión local a su vez Roque Aras, director médico del hospital. El niño fue operado con éxito cuando le quitaron dos agujas del pulmón izquierdo y otras dos cerca del corazón, las que representaban mayor riesgo para su vida, en una cirugía de unas cuatro horas realizada por cinco médicos.
El pequeño será sometido a otras dos operaciones ya que tiene cerca de 30 agujas alojadas en diferentes partes del cuerpo.
Aras señaló que la próxima cirugía, que podría ser a inicios de la semana próxima, se efectuará en el área del abdomen para retirarle al niño agujas que afectan al intestino y la vejiga.
En una tercera intervención se le retirarán las agujas de la columna.
El padrastro, Roberto Carlos Magalhaes, su amante, y otra mujer fueron detenidos el jueves, acusados de introducir las agujas durante rituales de magia negra.
Magalhaes declaró a la policía de la localidad de Ibotirama (estado de Bahia), que se estaba vengando de su esposa, ya que discutían mucho. AFP