DANIEL ISGLEAS
Decidido a poner fin al incumplimiento de ONU, el gobierno pedirá un préstamo al Banco República para saldar adeudos con los soldados que van a las misiones de paz y no cobran desde hace un año.
La idea no es nueva pero sí lo es la decisión política. Ya en el mes de agosto pasado, cuando aún era ministro de Defensa José Bayardi, el Partido Nacional a través del diputado Javier García había promovido esta iniciativa. Ahora, cuando los atrasos suman casi un año para algunos militares, el pago se hará realidad.
En estos días, el ministro Gonzalo Fernández trasmitió la decisión de contraer un préstamo con el BROU por varios millones de dólares a fin de pagar parte de la deuda, dijeron a El País fuentes oficiales.
Durazno, San José, Soriano y Río Negro son algunos de los departamentos donde las familias de los militares están padeciendo a causa de los atrasos.
Hasta ahora los familiares se han atrevido a hacer reclamos anónimos. Pero la situación ha llegado a un grado tal que en estos días un total de 31 esposas y familiares de efectivos de San José han decidido poner su nombre y documento de identidad en cartas enviadas a El País testimoniando sus necesidades y reclamando el pago de los adeudos, desafiando incluso cualquier sanción a que se expongan los militares por ser partícipes de una demanda pública.
Incluso en las últimas semanas el reclamo se hizo parte de la campaña electoral, cuando el candidato Luis Alberto Lacalle sugirió al gobierno que se contraiga un préstamo y que se cedan los derechos de cobro de la ONU al BROU.
LA CRISIS. La Organización de Naciones Unidas debe a Uruguay unos US$ 35 millones por viáticos a soldados y oficiales uruguayos participantes en misiones de paz y equipamiento. Según las fuentes, la razón de la deuda con Uruguay es la falta de pago de dos grandes contribuyentes: Estados Unidos y Japón, quienes argumentan que la crisis internacional les ha impedido realizar la contribución.
El gobierno ha realizado gestiones a través del embajador uruguayo ante el organismo internacional, pero con escasos resultados positivos.
La ONU y la mayoría de sus organismos no son instituciones que produzcan dinero y dependen de las contribuciones preceptivas y voluntarias de los 185 estados miembros. La deuda del organismo es de una dimensión tal que, incluso, una de las ideas que se ha manejado en estos meses es pedirle un préstamo al Banco Mundial.
En San José, casi un centenar de efectivos del Batallón de Infantería Mecanizada Nº 6 local están afectados por los atrasos de los pagos por la participación de los militares en la misión en Haití.
El teniente coronel Arturo Merello, jefe del Batallón, dijo a CW 41 radio San José que el "compañerismo" y "control de las necesidades de las familias", han sido dos elementos claves a la hora de sobrellevar a la situación que -aseguró- no solo está perjudicando a los efectivos de esa repartición militar.
Por los militares de Soriano, el diputado nacionalista Gonzalo Novales jugó una carta cuando pidió meses atrás al ex ministro Bayardi que agilice los trámites para el cobro, planteo que reconoció haber hecho por la "inquietud que me ha hecho llegar un importante número de soldados sorianenses recientemente llegados de las misiones de ONU".
Uruguay tiene en este momento unos 3.000 militares, entre combatientes y observadores, en las misiones de paz de ONU.
El país percibe unos US$ 90 millones anuales por prestar este servicio. Los efectivos uruguayos están desplegados en trece destinos mundiales. La más vieja de estas misiones comenzó en 1952 y se encuentra en la zona de India y Pakistán.
Este problema no es actual. Ya en 2008, los adeudos de ONU con los soldados uruguayos eran importantes.
En abril de ese año, por ejemplo, las autoridades de la época anunciaron que, tras diez meses de atrasos, se había recibido una partida que permitiría saldar los compromisos atrasados con los soldados hasta comienzos de 2009.