ANDRÉS LÓPEZ REILLY
Finalmente, ayer el intendente Ricardo Ehrlich concedió el Hotel Casino Carrasco al inversor Codere-Sofitel. La oportunidad fue propicia para que una de las autoridades mundiales del grupo explicara a El País su visión estratégica sobre Uruguay.
"Esta agua tiene mejor sabor que el mejor champagne", dijo el director de desarrollo de Sofitel para Latinoamérica, Gilles Gonzalez, mientras levantaba la copa que se encontraba a su lado en la mesa de la Sala de Acuerdos del Palacio Municipal. En ese momento, lo escuchaban el intendente Ehrlich y una pléyade de invitados, de lo más variada: autoridades nacionales y departamentales, diplomáticos, empresarios, la princesa Laetitia D`Arenberg, la controvertida edila colorada Glenda Rondán y el director de orquesta Federico García Vigil.
El empresario francés sin duda conoce de champagne, pero también de diplomacia y negocios. "Es un excelente tipo", apuntó a El País el director ejecutivo del proyecto Carrasco Nobile, el argentino Guillermo Arcani.
Gonzalez está casado, tiene un hijo de 4 años y un apellido muy español que se escribe sin tilde. No oculta tampoco una personalidad peculiar: aún vestido de rigurosa etiqueta, utiliza cordones fucsia en sus acendrados zapatos.
"Accor es un grupo mundial con más de 4.000 hoteles y varias marcas para atender a todo tipo de clientes. La llegada de Sofitel es muy importante para Accor, sobre todo en la capital, porque tiene una visibilidad y va a tener clientela nacional, regional e internacional", expresó el empresario francés en entrevista con El País.
Si se lo apura, Gonzalez tampoco recuerda que edad tiene. "Nací el 27 de diciembre de 1963. ¿Tengo 45 o 46?", pregunta a El País. La misma duda se la replanteó, minutos después, a Guillermo Arcani, quien le respondió: "todavía tenés 45".
"Es un personaje. Y un tipo brillante", musitó, seguidamente, el director ejecutivo del proyecto Carrasco Nobile.
PROYECCIÓN. Sofitel dio sus primeros pasos en Montevideo con el Hotel Ibis de la rambla de Palermo y ahora concretó el negocio del Carrasco, un hotel de superlujo que la compañía se propone inaugurar en dos años y medio, con una inversión cercana a US$ 63 millones.
Pero la multinacional va por más. Gonzalez señala que Montevideo "es más estratégico para nosotros que Colonia o Punta del Este, que sin dudas son muy turísticos".
Y anticipa que la llave del Hotel Casino Carrasco puede abrirle otras puertas de inversión en el país.
"Veremos después, según las oportunidades, como va el mercado para desarrollar otras marcas. Pero por supuesto que miramos a Uruguay como un país estable, democrático, en un proceso de recuperación económica que es muy alentador", indicó el director de desarrollo de la firma Sofitel para Latinoamérica.
Manos a la obra
En unos cinco o seis meses estarían comenzando las obras en el Hotel Casino Carrasco, luego que la Intendencia autorice el proyecto ejecutivo de Codere-Sofitel, en el que vienen trabajando unos 20 técnicos. La obra, que demandará 20 meses, ocupará a unas 250 personas en forma directa y se calcula que generará otros 500 puestos de trabajo indirectos.