Teherán | Desde su llegada al poder en 2005, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad puso particular interés en las relaciones con los dirigentes de la izquierda latinoamericana. Los lazos son incluso "fraternos" con el venezolano Hugo Chávez, uno de los adversarios declarados de Washington.
Esta ofensiva diplomática en Latinoamérica inquieta tanto a EE.UU., como a Israel, en medio de especulaciones respecto a la provisión posible de uranio para el programa nuclear iraní por parte de Bolivia y Venezuela; ambos países serán visitados por Ahmadinejad tras pasar el día de mañana en Brasil.
En La Paz, el presidente iraní firmará una serie de acuerdos bilaterales con su homólogo Evo Morales. Ambos líderes mantienen estrechos lazos políticos desde que anunciaron el establecimiento de relaciones diplomáticas entre sus países en septiembre de 2007. Teherán anunció entonces una línea de crédito a Bolivia para diferentes áreas por US$ 1.000 millones, luego de que los dos mandatarios suscribieron acuerdos, entre ellos uno de apoyo al uso de energía nuclear para fines pacíficos, "en el marco del Tratado sobre la No Proliferación de armas nucleares".
En Venezuela, la acogida de Ahmadinejad será particularmente calurosa, dada la amistad que lo une con Chávez. Los dos presidentes se reunieron en septiembre en Teherán. "La colaboración entre las naciones revolucionarias, como Irán y Venezuela, es necesaria en el periodo actual", dijo Ahmadinejad.
Los tres países de América Latina que visitará el mandatario iraní constituyen "una potencia política, económica, comercial y cultural", afirmó ayer el propio Ahmadinejad. AFP y AP