Australia pide perdón a niños emigrantes británicos

El primer ministro de Australia pidió perdón hoy a miles de niños británicos pobres que fueron enviados a ese país bajo la promesa de una vida mejor y que en cambio fueron sometidos ocasionalmente a abusos y abandono, pero rechazó compensarlos económicamente.

El gobierno británico calcula que unos 150.000 niños británicos podrían haber sido enviados al extranjero entre 1618 y 1967, la mayoría a partir de finales del siglo XIX. Después de 1920 muchos niños fueron enviados a Australia a través de programas gubernamentales, grupos religiosos y centros de beneficencia.

Los programas, que terminaron hace unos 40 años, pretendían ofrecer a los niños una nueva vida. El imperio británico se beneficiaba así de mano de obra blanca distribuida en sus ex colonias. Sin embargo, muchos niños acabaron en instituciones donde sufrieron abusos sexuales o físicos o eran enviados a trabajar en el campo.

Durante una ceremonia en la ciudad de Camberra a la que acudieron algunos de los que fueron esos niños emigrantes, el primer ministro australiano, Kevin Rudd, pidió perdón por el papel que jugó su país en la emigración y expresó sus condolencias a los 7.000 sobrevivientes del programa que aún viven en Australia.

"Les pedimos perdón", dijo Rudd. "Lamentamos que cuando eran niños los sacasen de sus familias y los colocaran en instituciones donde a menudo abusaron de ustedes. Perdón por el sufrimiento físico, emocional y la ausencia de amor, ternura, cuidado. Perdón por la tragedia, la gran tragedia, de infancias perdidas", agregó.

Las disculpas fueron ofrecidas un día después de que el gobierno británico anunciara que el primer ministro Gordon Brown pediría perdón por los programas de emigración infantil que enviaron a niños con a veces apenas tres años a Australia, Canadá y otras ex colonias durante tres siglos y medio.

El primer grupo fue enviado a la colonia de Virginia en 1618.

AP

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