Simon Cowell no tiene brazos, piernas ni ojos biónicos. No corre en cámara lenta ni da saltos increíbles. Los 75 millones de dólares que ganó, según la revista Forbes, en el último año fue por su actuación siempre polémica en la televisión. Un crítico ácido, despiadado, que se burló primero de Susan Boyle y después la adoró hasta producirle su primer disco. Una revelación. Los concursantes de American Idol, le tienen un miedo pavoroso a sus juicios. Y eso lo convirtió en el hombre que más gana en la pantalla chica estadounidense. La revista Forbes, como lo hace habitualmente, hizo un ranking con estos nombres exitosos. Y después de Cowell ubicó al legendario Donald Trump con 50 millones y en tercer lugar a Ryan Seacrest, conductor de American Idol, con 38.