La española Ence registró pérdidas hasta septiembre por 139 millones de euros (unos US$ 206,6 millones) debido al deterioro que sufrió el valor de los activos uruguayos que le vendió a Stora Enso y Arauco.
Si bien la venta -que implicó US$ 344 millones incluida una deuda de US$ 33 millones- se concretó en el primer trimestre del año, las provisiones vinculadas a la operación siguen afectando las finanzas de Ence.
Sin el impacto que produjo el acuerdo de venta de activos en Uruguay, la pérdida hubiera sido de 62 millones de euros (US$ 92,1 millones) en los nueve meses. Aun así esto hubiese significado una realidad completamente distinta a la del acumulado a septiembre pero de 2008, cuando la empresa logró ganancias por 29 millones de euros (US$ 43 millones).
Ence informó a través de un comunicado que el resultado bruto de explotación (EBITDA) fue negativo en 33,55 millones de euros (US$ 49 millones), frente a un beneficio de 86 millones de euros (US$ 127,8 millones).
Los ingresos fueron por 361,7 millones de euros (US$ 536,8 millones), un 26,7% menos que en el mismo plazo del año previo debido a la menor producción por la caída de la demanda de celulosa pese a que se frenó la disminución de las ventas respecto a trimestres anteriores.