El renovado poder europeo surge de la democracia

Hito. Unión Europea, con 27 miembros, está más segura y unida, aprovecha la globalización y está superando la crisis

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NEWSWEEK

El logro histórico de los pueblos de Europa del este, que mantiene total vigencia, es haberse liberado de la opresión de las dictaduras comunistas para pasar a vivir en sociedades libres, con instituciones democráticas y un creciente nivel de vida.

Al hablar ante el primer Parlamento libremente elegido en Polonia, en noviembre de 1991, el ex líder de Solidaridad, Lech Walesa, evocó sus orígenes como disidente. "En 1970, al salir de los astilleros de Gdansk, derrotado, entre dos filas de tanques, quizás suspiré, preguntándole a Dios cómo podía derrocarse ese sistema y derrotar a ese Ejército, sin derramar sangre", declaró. "Hoy, como Presidente de Polonia, puedo decir ante un Parlamento democráticamente elegido: ahora tenemos a una Polonia libre".

Implícito en el triunfo de Walesa hay algo que muchas personas en Occidente han olvidado: pese a su dramatismo, la caída del Muro de Berlín no fue un acontecimiento singular. La verdadera historia fue la liberación de toda una región, que produjo una serie de momentos históricos espectaculares, en 1989, y culminó con la apertura de una brecha en el símbolo más visible de la división entre oeste y este. En efecto, varios muros metafóricos se desmoronaron en 1989 -en Polonia, Hungría, Checoslovaquia y Rumania-, desencadenando el colapso del imperio soviético en Europa Oriental y, poco después, la implosión de la propia Unión Soviética.

El fermento que provocó esas sublevaciones -así como la Revolución de Terciopelo en Checoslovaquia y la violencia en Rumania, a fines de 1989- fue alimentado por décadas de resentimiento y de frustración de pueblos que vivían en un sistema económico fracasado, donde todo, desde la vivienda hasta los alimentos esenciales, estaban en escasez crónica. El contraste con el próspero Occidente era llamativamente notorio. Había descontento político de la gente que veía como le negaban cada libertad en nombre de la "democracia popular".

Con frecuencia, es fácil ver a Europa como un continente que envejece y está en declinación terminal. Los expertos lamentan que la Unión Europea (UE) sea débil, afectada por conflictos e incapaz de traducir su tamaño y riqueza en poder. O, como dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, David Miliband: "La totalidad europea es menos que la suma de sus partes".

Sin embargo, esas acusaciones de estar a la deriva y en declinación pierden una realidad patente. Al cumplirse mañana el 20° aniversario del derrumbe del Muro de Berlín, Europa se encuentra más unida, próspera y segura que en cualquier otro momento de su historia. Los miembros de la UE se han convertido en los globalizadores más hábiles, abriéndose al mundo mientras mantienen sus amplios servicios sociales. Alemania por sí sola exporta tanto como China. Al continente le ha ido mejor de lo esperado en la crisis económica. La tasa de desempleo de Europa es más baja que la de Estados Unidos, en tanto Francia y Alemania lograron salir de la recesión más rápido que Estados Unidos.

Por cierto, no es fácil superar el impacto de la crisis. La Comisión Europea estimó, al evaluar la situación el martes último, que el bloque de 27 países podrá salir de la recesión a fines del corriente año, aunque seguirá golpeada por el desempleo. Si bien señala un mayor ritmo de crecimiento en esta parte final del año, la totalidad de 2009 mostrará una contracción de 4,1% en relación con 2008. El Producto Interno Bruto (PIB) debería crecer 0,7% en 2010, según las estimaciones de la Comisión y si bien esa cifra es débil resulta mejor que la contracción de 0,1% inicialmente pronosticada, en tanto el crecimiento llegaría al 1,5% en 2011.

La Comisión considera que el pleno impacto de la crisis en el empleo todavía no ha ocurrido. Calcula una contracción del mercado laboral en 2,5% este año y un 1,5% adicional en 2010, lo que se traducirá en una pérdida de 8.5 millones de puestos de trabajo. Letonia y Lituania son los que sufren más la crisis.

PODER. El panorama se presenta auspicioso en el frente político. En los años desde que finalizó el comunismo, la UE duplicó su tamaño y su población superará las 500 millones de personas el año próximo. La UE, muchas veces declarada disfuncional, alcanzó otro hito: el Tratado de Lisboa, una casi constitución que facilita la toma de decisiones, fue aprobado hace poco por el último de los 27 miembros. Su aprobación restringirá el veto que dio hasta a los miembros más pequeños la capacidad de bloquear grandes proyectos, y creará el nuevo cargo de Presidente de la UE, quien tendrá la autorización de hablar en nombre de todo el bloque.

Gracias a su desempeño, otra media docena de países hacen fuerza para incorporarse. La ampliación también se ha convertido en una enorme fuente de poder suave, una potente arma para difundir la influencia de Europa. Por ejemplo, Turquía ha aprobado una larga serie de reformas durante las últimas dos décadas, con la finalidad de mejorar su candidatura. Albania, uno de los Estados más atrasados de Europa, anunció en fecha reciente que se convertiría en el primer país del mundo de mayoría musulmana en permitir el casamiento homosexual, sólo para mostrar que puede cumplir con los parámetros de la UE en materia de derechos humanos y civiles.

La UE está comenzando a extender su poder más allá de su extensión territorial. Los países de la UE ahora tienen unos 100.000 soldados, 60.000 diplomáticos e innumerables trabajadores de ayuda humanitaria desplegados alrededor del mundo. Y, el estereotipo de que los europeos evitan combatir es falso: 21 estados europeos tienen soldados en Afganistán, donde han sufrido un tercio de las bajas en combate de las fuerzas de la coalición.

En otras palabras, Europa -pese a su característica de ser un club de naciones que se pelean con frecuencia-se ha convertido en una potencia global. Es cierto que el método de la UE -lento, torpe y con frecuencia progresivo- puede ser tedioso de mirar. Pero, ese método funciona bien y su perspectiva aparece mejor que nunca.

Las cifras

82% de los habitantes de la ex Alemania Oriental, aprueba el cambio a una democracia. El nivel de opinió cayó 6 puntos desde 1991.

79% de los habitantes de República Checa aprueba la economía de libre mercado. El nivel de opinión disminuyó 8 puntos desde 1991.

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