Frenteamplistas y blancos irán con dos posiciones bien distintas a la primera negociación por el debate: en la izquierda muchos creen que no hay condiciones para concretarlo y el Partido Nacional llevará una "actitud amplia" para intentar acordar.
En Tacuarembó, el candidato frenteamplista José Mujica se refirió anoche al debate y dejó entrever el sentimiento de la dirigencia frenteamplista: "En una o dos horas no se resume un debate, es francamente imposible. No en Uruguay, sino en cualquier parte del mundo porque la vida fluyente después es mucho más rica. En un debate usted a lo sumo puede plantear intenciones, pero después la realidad puede ser otra. Hay que debatir los cinco años".
Y apuntó que si el ex presidente colorado Jorge Batlle hubiera debatido antes de asumir, esa discusión no hubiera tenido nada que ver "con la realidad que se le presentó en el año 2002 con la corrida bancaria".
Más allá de la poca disposición a aceptar el debate, los tres negociadores del Frente Amplio -Eduardo Bonomi, Rafael Michelini y Enrique Pintado- irán a la primera reunión de negociación, el lunes al mediodía en el Palacio Legislativo.
Michelini dijo a El País que el lunes irán a "escuchar e intercambiar" opiniones respecto al debate. Luego los negociadores del FA se reunirán con el comando electoral de la coalición "para trasmitir los planteos" de los blancos y "responder", su-brayó el legislador.
Empero, otros integrantes del comando destacaron que una de las condiciones de la coalición para que no se realice el debate es la situación política y estimaron que, ante "el manejo que hace la oposición del caso Feldman, no parece que estén dadas esas condiciones". Aunque la mayoría de los dirigentes tiene la posición contraria, la fórmula del Frente (y especialmente Mujica) estaba decidida a debatir, pero eso cambió debido al inicio de lo que entienden es una "campaña sucia" por el caso Feldman. En tanto, otras fuentes consultadas indicaron que la idea que prima en la izquierda es que el debate no debe realizarse porque "el Frente tiene más para perder que para ganar".
RARO. Apelando a los títulos de dos discos del grupo de rock Cuarteto de Nos, Pintado describió el clima actual: "Como dice el Cuarteto, ayer (por el jueves) fue un día raro y bipolar. Me dejó un sabor raro, de esos sentimientos que no vivía hace mucho tiempo". Pintado dijo en radio Carve que "hay una posibilidad" de que el debate se descarte de plano a raíz del mal clima generado por las declaraciones de Jorge Batlle, Luis Alberto Lacalle y otros dirigentes nacionalistas.
"Lacalle dijo a Clarín prácticamente que en Uruguay había guerrilla. Yo no soy paranoico ni mucho menos, pero ¿todo el mismo día y de distintas voces? Está difícil de digerir", afirmó Pintado, y aseguró que "meter esto en la campaña es un acto complejo de desesperación". Por eso, no cree que este sea el "mejor clima" para encarar un debate. Los blancos, en tanto, ya meditan la posición a tomar en caso que el debate no se concrete. "Parece que el Frente quiere sacar la pata al lazo", dijo a El País el jefe de campaña Gustavo Penadés.
Desde Rivera, el candidato a vicepresidente Jorge Larrañaga indicó que no concretar el debate "le haría mal al país" y que no se puede "escamotear" ese derecho. "El debate de a dos fue una exigencia del Frente, esperemos que no se trate de una huida de a dos", indicó.
CONFIANZA. Para los nacionalistas, un rechazo del Frente Amplio a participar del debate equivale al incumplimiento de la palabra empeñada por Mujica, que "hasta hace pocas horas" afirmó que acepta debatir solo si participan las fórmulas.
Así lo explicó el diputado Javier García, que integra el grupo que negociará el debate: "Está arriba de la mesa el cumplimiento de la palabra comprometida. Hay un tema de credibilidad y confianza de la fórmula del Frente Amplio. Más allá de lo que opinen los dirigentes, ellos dos son los responsables finales de la decisión. Confiamos que honren la palabra comprometida".
Los blancos irán a la reunión del lunes en el Palacio Legislativo con la intención que el debate tenga "la más amplia difusión posible", que "se respete el derecho a escuchar las propuestas y debatir" y que "se realice en tono serio" pensando en el Uruguay del año 2010. Y, sobre todo, pretenden que la negociación sea rápida, en un sentido u en otro.
"No podemos andar con vueltas. Se quiere o no se quiere debatir. No hay que manosear el tema, esta es una campaña muy corta", afirmó García. En ese sentido, los dirigentes nacionalistas aseguran que no pondrán demasiadas condiciones instrumentales y que llevarán la "actitud más amplia" posible, para que el debate de fórmulas se concrete.
"Pero ahora surgen nuevas excusas y dicen que está en riesgo el debate por el caso Feldman. Hay un olor muy fuerte a excusa", señaló García.