ALEJANDRO MENDIETA
El enemigo fue derrotado con éxito y se recuperó el terreno ocupado por fuerzas invasoras. El ejercicio militar combinado, realizado ayer en la Sierra de las Ánimas, superó las expectativas de las Fuerzas Armadas.
Por primera vez desde que se sancionó la nueva ley de Defensa, este ejercicio combinado permite a los militares evaluar el grado de complementariedad que hay en materia operativa entre el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea y analizar, a la luz de sus resultados, si es posible pensar en sumar esfuerzos de futuro, tal como dispone la nueva ley.
La ley de Defensa dispone de futuro la combinación de fuerzas en operaciones militares con vistas a su despliegue en escenarios complejos y participación en guerras cada vez menos convencionales, algo que los militares comparten, lo cual hizo de este un primer ensayo general para la nueva realidad.
El objetivo del operativo "Ibirapitá" planteó la hipotética situación de un ataque y posterior ocupación de parte del territorio nacional.
El operativo se llevó adelante en un campo de 2.000 hectáreas, propiedad del Ejército y que se utiliza desde hace más o menos una década para este tipo de ejercicios. Para el capitán de navío Anselmo Borges lo importante fue "aceitar las comunicaciones" entre las tres fuerzas. "Se aprendió de los cambios que se hicieron durante los ataques y también de cómo realizarlos en el futuro", afirmó a su vez el coronel Luis Suárez, comandante de la Brigada N° 5 de Infantería.
ESTRATEGIA. El lunes llegaron los efectivos y el equipo a la "zona de guerra", el martes se realizó el despliegue, pero el plato fuerte fueron las maniobras de ayer en el límite entre Lavalleja y Maldonado.
A primeras horas de la mañana la Armada Nacional realizó un desembarco anfibio en la Ensenada del Potrero (Maldonado) para distraer a las fuerzas ocupantes y ponerlas al descubierto.
Conseguido ese objetivo, la Fuerza Aérea brindó apoyo de fuego a las fuerzas terrestres mediante un ataque a blancos en superficies, guiados por controladores aéreos en tierra.
Finalmente actuó el Ejército con infantes y blindados. Los soldados avanzaron con tanques sobre las posiciones enemigas atacadas por fuego aéreo y apoyo de artillería.
Tras dos coordinados ataques, las fuerzas militares recuperaron en su totalidad el terreno ocupado.
"Fue un ejercicio de defensa y contraataque", explicaron fuentes militares a El País.