DANIEL HERRERA LUSSICH
En WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
Asesores de la Casa Blanca confirmaron que Barack Obama se reunirá hoy, en forma individual primero y luego en una cumbre tripartita, con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas.
La idea del presidente estadounidense de relanzar las conversaciones de paz en Cercano Oriente (puestas en marcha en el gobierno de George W. Bush sin lograr el menor atisbo de acercamiento), fue promocionada por el actual mandatario con insistencia a lo largo de la campaña electoral, la puso sobre la mesa hace dos meses sin mucho éxito. Conversó extensamente con ambos líderes, en Washington, sin lograr que se entibiara el tenso clima bélico existente en la región.
En ese momento la piedra infranqueable en el camino a las nuevas conversaciones nació de la tajante negativa de Netanyahu a "congelar la construcción de asentamientos en Gaza y en especial en el sector Este de Jerusalén, denominado por los propios israelíes, el límite máximo o la línea roja hasta dónde llegar en las negociaciones con los palestinos".
En cambio se exhibió buen ánimo para comenzar a dialogar sobre la creación de dos estados, el israelí y el palestino (la denominación de Estado Judío fue resistido) y una "serie de cartas que tiene Obama bajo la manga para convencer a Netanyahu y Abbas de sentarse en torno a una mesa con ideas claras para encaminar las trabajosas conversaciones de Paz.
"El hecho que Obama logre hoy reunir en una misma sala del edificio de las Naciones Unidas (las gestiones las impulsa el presidente de Estados Unidos en forma paralela a la Asamblea General Anual de la ONU) a los hoy cabezas de gobierno de Israel y Palestina, se considera ya un paso clave para formalizar las negociaciones de paz, rotas en el pasado mes de diciembre. Hasta hace pocas horas todo indicaba que se volvía a foja cero en el intento de aproximar a Netanyahu y Abbas", señalo a El País un alto vocero de la Administración americana.
Hasta el viernes pasado el delegado estadounidense para Cercano Oriente, el ex senador George Mitchell tomó el avión de regreso a Washington, señalaron los observadores, luego de entrevistarse cuatro veces con el primer ministro israelí en Jerusalén y dos con el presidente palestino, Abbas, en Cisjordania, sin haber logrado el mínimo progreso o avance en la intermediación de la Casa Blanca. "Mitchell habló esa noche con el presidente estadounidense con un panorama oscuro, ninguna puerta se había abierto para justificar cierto optimismo".
Sin embargo, pese a ese cuadro casi desolador, se sabe que gestiones privadas de Barack Obama y Hillary Clinton permitieron el domingo de noche emitir un comunicado oficial anunciando que, en el correr de la Asamblea de ONU, se llevaría a cabo hoy martes la reunión tripartita.
¿ Que sucedió entre la ultima gestión de Mitchell y la intervención de Obama para que se aceptara el encuentro?.
Netanyahu consultado solo respondió lacónicamente: "con gusto acepto una invitación del presidente de los Estados Unidos", mientras Abbas sostuvo que "no querían defraudar al gobierno americano".
Sin duda algunos cambios en las posiciones de Israel y de los palestinos se deben haber aceptado ante Obama para que, finalmente, se concretara la cumbre en Nueva York. Existe un lógico y cerrado hermetismo de parte de los protagonistas. Pero en el día de ayer se reiteraba que Netanyahu había comprometido durante tres meses a congelar la construcción de asentamientos y algo significativo más, para que Obama decidiera poner en marcha una nueva ronda de conversaciones en un "ambiente que él considerara positivo para no levantarse a las pocas horas con solo un débil estrecharse las manos y muchas fotografías".
Los informantes indicaron a El País que el "brazo derecho" y principal asesor de Obama, Rahm Emanuel -de ascendencia israelí y voluntario en la guerra del Golfo- tenía una buena relación con Netanyahu, en sus épocas en que el actual primer ministro, un hombre que actuó en la elite de los servicios de inteligencia de Israel, siendo un muchacho joven, estudiaba en las universidades estadounidenses. Se especulaba que los contactos entre ambos había allanado bastante el espinoso camino hacia la posible reanudación de las conversaciones de paz.
Con poca confianza
Barack Obama, no deposita "expectativas importantes en una sola reunión" dijo ayer su portavoz Robert Gibbs en relación al encuentro entre Mahmoud Abbas y Benjamin Netanyahu. Gibbs dijo que el objetivo del presidente norteamericano es "seguir construyendo sobre el progreso" de las negociaciones.