GASTÓN PÉRGOLA
Antel debió poner en el freezer la alianza que venía negociando con la empresa argentina Telecom Personal para que esta pueda ingresar en el mercado local como revendedora de sus servicios celulares.
La falta de aprobación del plan por parte de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec) y el brusco desmembramiento del anterior directorio de Antel -tras el escándalo del impostor- obligaron a la telefónica estatal a abrir el compás de espera.
La alianza comercial entre ambas empresas no tiene aún el visto bueno del actual Directorio, presidido por el principal de UTE, Beno Ruchanski, que a su vez afronta la resistencia del sindicato, ferviente opositor a la concreción del negocio.
Si bien las nuevas autoridades manifestaron la intención de seguir los lineamientos estratégicos ya definidos por la empresa, en este caso estarían dispuestos a frenar las negociaciones hasta tanto no cuenten con la información necesaria, según expresó el directorio al sindicato de trabajadores (Sutel) en una reunión mantenida el pasado lunes.
El presidente del sindicato, Gabriel Molina, aseguró a El País que en dicha reunión se preguntó a los nuevos directores sobre la posible alianza comercial con Personal y la respuesta fue, a su criterio, tranquilizadora, ya que las autoridades tienen la intención de parar las actuales negociaciones.
"Nos dijeron que con ese tema no se iba a seguir avanzando. Lo van a parar para buscar información y ponerse al día. Por el momento la alianza con Personal quedó muerta y no se va a seguir explorando ese camino", afirmó Molina.
En tanto, el Directorio del ente no dio respuestas sobre el tema y mantuvo un hermetismo absoluto sobre las medidas a adoptar en el futuro. Consultado por El País, el vicepresidente del ente, Fernando Calloia, se limitó a decir que "el único autorizado a hablar" es el presidente de Antel, Beno Ruchanski. Sin embargo, cuando este fue consultado a su turno por El País se negó a brindar declaraciones sobre el punto.
Las autoridades interinas de Antel se manejan con pie de plomo producto de la imagen negativa que la empresa cultivó en los últimos meses -primero por simulación de delito del entonces vicepresidente, Gonzalo Perera, y luego por los casos de clientelismo político- y ante la incertidumbre acerca de las repercusiones que puede generar una alianza de la empresa estatal con una firma privada de telefonía móvil del vecino país.
OTRA TRABA. Personal -que es la marca argentina de la operadora de telefonía celular italiana Telecom- constituyó una sociedad anónima para operar en Uruguay bajo un nombre distinto e inició el trámite ante la Ursec para registrarse como empresa uruguaya interesada en revender los servicios de Ancel (tal como hace Netgate con los servicios de Anteldata).
La cuestión es que a fines de agosto la Ursec exigió ampliación de información sobre algunos puntos del acuerdo que todavía no están resueltos entre las marcas y, por tanto, trancan el proceso. Sin embargo, según supo El País, se trata de dos ítems meramente técnicos y "nada conflictivos", uno de ellos vinculado a plazos en caso de rescisión de contrato.
"El tema es que como todavía se está terminando la negociación entre las empresas la información no está completa para satisfacer la ampliación que solicita la Ursec", afirmaron fuentes de Antel vinculadas al proyecto, que reconocieron un desfasaje entre las avanzadas negociaciones a nivel técnico y el escaso conocimiento del directorio sobre el punto.
A todo esto el sindicato aprovechará el arribo de las nuevas autoridades para ejercer presión y evitar que el negocio se concrete. "La información que nos había facilitado el directorio anterior fue muy poca y como sindicato exigimos información", destacó Molina, al tiempo que agregó que "un mal acuerdo" puede terminar liquidando a Antel.
"Estamos en contra de esta asociación. No le podemos dar ni el apoyo físico. Y le vamos a exigir al gobierno que defienda a Antel como lo supo hacer cuando fue oposición. No vamos a permitir que se hagan los distraídos", remató.
LA OTRA PUNTA. Mientras tanto, en Personal parece no haber influido en las negociaciones ni el desconocimiento del nuevo directorio ni la desconfianza del sindicato, ya que desde hace un mes un equipo de la empresa arribó desde Argentina para seleccionar personal de atención al público y arrendar locales de venta.
A su vez un equipo de gerentes de la empresa trabaja en cursos de entrenamiento y conocimiento de medios locales a fin de prepararse para cuando finalmente se eche a andar la operación y tengan que comunicar la novedad.
En caso de que Telecom Personal comience a operar en el mercado, Antel espera incrementar la nómina de clientes celulares, ya que la empresa argentina se encargaría de captar al público que hoy atienden Movistar y Claro.
La cifra
38% es la participación de mercado de telefonía celular que tiene Ancel, según la Ursec; Movistar tiene el 40% y la mexicana Claro 22%.