La denuncia por presuntas irregularidades en las exportaciones de libros que realizó la empresa Apliser SA entre diciembre de 2008 y febrero de 2009, fueron denunciados mediante un sobre anónimo con documentación sobre el negocio que recibió en su despacho la jueza especializada en crimen organizado Graciela Gatti.
Según dijeron fuentes del caso consultadas por El País, la información llegó a manos de la magistrada hace dos meses, y en base a esos elementos decidió abrir una investigación junto con el fiscal Ricardo Perciballe.
Hasta el momento, la jueza y el representante del Ministerio Público no han dispuesto la citación de los responsables de la firma, sino que están abocados de la recolección de elementos probatorios junto con la Dirección General Impositiva (DGI) y la Secretaría Nacional Antilavado de Activos, indicaron las fuentes.
Apliser S.A. exportó a Venezuela 50 mil kilos de "sets cartográficos" integrados por el libro Técnicas de Ordenamiento Territorial, un cuaderno en blanco y un mapa, por un total de US$ 32 millones, siendo que el costo de producción fue estimado en apenas US$ 500 mil, lo que llamó la atención de la Cámara de Industria, que informó del llamativo negocio al Ministerio de Economía.
En tanto, los responsables de la firma ya se contactaron con un abogado especializado en delitos económicos, a quien plantearon la posibilidad de que asuma en el caso, según supo El País.
El titular de la DGI, Nelson Hernández, confirmó que el organismo investiga -a pedido de Gatti- una posible maniobra de lavado de activos. Además, según estimaciones de tributaristas, la empresa debería pagar unos US$ 9 millones de IRAE por el negocio.