ROMA | Silvio Berlusconi ha vuelto de vacaciones atacando frontalmente a la prensa y a la Iglesia, los dos poderes que todavía osan importunar sus delirios de impunidad. Su abogado, Niccolò Ghedini, anunció ayer querellas y demandas contra La Repubblica, a la que pide un millón de euros de resarcimiento, y contra otros diarios de Francia (Nouvel Observateur), España (El País de Madrid) y Reino Unido. Además, Berlusconi considera difamatorio un artículo de Giampiero Martinotti, en realidad un resumen de prensa extranjera que citaba al Nouvel Observateur y a otros medios.
En paralelo, y en un gesto sin precedentes, el Vaticano canceló la cena que debía celebrar anoche su secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, con Berlusconi, tras la publicación en Il Giornale, el diario del hermano del Cavaliere, de una información contra el director de L`Avvenire, el órgano de la Conferencia Episcopal italiana. Según el diario, Dino Boffo, director de L`Avvenire, fue procesado en 2002 por acosar a una mujer con cuyo marido, sostiene Il Giornale, el periodista mantenía una relación homosexual. EL PAÍS DE MADRID