Mañana viernes -con el presidente venezolano Hugo Chávez en el centro de la escena- será una jornada intensa para la diplomacia regional y significativa para la política local.
El mandatario caribeño procurará en la reunión de la Unasur, en Bariloche, alinear al subcontinente en el rechazo al acuerdo militar entre Estados Unidos y Colombia para el uso de las bases colombianas en el combate al narcotráfico y a las FARC.
Más tarde, Chávez vendrá a Uruguay a inaugurar junto al presidente Vázquez el Instituto Nacional del Cáncer, al que aportó fondos.
Pero, difícilmente se verá con los candidatos uruguayos: Luis Alberto Lacalle ya adelantó que no tiene interés en entrevistarse con el mandatario al que calificó de "verdadero azote para la convivencia en el continente".
José Mujica, por su parte, estimó difícil conciliar su agenda electoral con la visita. La reunión de la Unasur fue precedida de una gira relámpago del enviado del presidente Obama, el subsecretario adjunto para el Hemisferio Occidental, Christopher McMullen, que abarcó Brasil, Uruguay y Argentina.
En una entrevista que concedió a El País, el diplomático dijo que explicó al canciller uruguayo Gonzalo Fernández los alcances del acuerdo con Colombia sobre las bases que, asegura, propende a reducir la presencia militar y la asistencia financiera a ese país.