El balance de víctimas de gripe porcina se duplicó en Argentina en 15 días, al llegar a 337 muertos, con 700.000 infectados en ese país desde que se declaró la pandemia.
El fuerte incremento en Argentina lleva la cifra de fallecidos en Latinoamérica a casi 900, luego que varios países informaron en los últimos días sobre un aumento de decesos por la enfermedad, sobre todo en el Cono Sur, que ha sufrido una fuerte ola de frío polar.
Las autoridades argentinas estiman que más de 700.000 personas han sido contagiadas por el virus, que representa más del 90% de los casos de gripe en el país y habría desplazado de esta forma a la variante estacional.
Argentina se mantiene como la segunda nación más castigada por la pandemia, según el número de muertes, detrás de Estados Unidos, con 353 fallecidos al 31 de julio, en tanto que México está tercero con 146 fallecimientos, medidos al 4 de agosto.
En Uruguay, la última información oficial revelaba 25 fallecidos por gripe A.
"Tenemos confirmados por gripe A (H1N1) a 337 muertos. Tenemos otro número similar, de unos 400 casos (de fallecidos cuya causa está) en tendencia de confirmación", dijo el viceministro de Salud argentino, Máximo Diosque.
Otro país sudamericano que sufre el impacto de la enfermedad es Brasil, donde un conteo de los distintos estados del país suma hasta 131 muertos, aunque el Ministerio de Salud da cuenta de 96.
Emilio Santabaya, ex director del Instituto Malbrán de investigaciones epidemiológicas, opinó ayer que Argentina "está en el pico máximo de la influenza A (H1N1)". Sin embargo, el viceministro Diosque dijo que se ha registrado "un descenso de casos graves" y precisó que para hacer una evaluación definitiva hay que esperar hasta enero de 2010.