MATÍAS CASTRO
Claudia Fernández lleva ya seis meses de embarazo, y todo apunta a que cuando dé a luz, más o menos en octubre, será una noticia bomba. Todo apunta, también, a que la primera foto de su hija cotizará alto, como suele ocurrir con las exclusivas de las imágenes familiares de las celebridades de primera línea.
Durante una producción de fotos que acaba de hacer para la revista argentina Paparazzi, Claudia dijo: "Me siento sexy, como siempre". Y de modo similar al de otras modelos y vedettes, las fotos que se tomó la muestran con poca ropa, luciendo orgullosamente su panza. "Me parece que cuando una mujer es sexy, lo es toda la vida. Creo que eso va en cada mujer, si no sos sensual antes del embarazo, el embarazo no te va a volver sexy. Por suerte, me siento igual que siempre. Me encanta seducir a Leonel, me encanta todo lo que él me dice cada noche y... bueno, a Mía la movemos bastante", dijo con su acostumbrado estilo.
Desde su comienzo en Argentina Claudia ha realizado comentarios de ese tono, incluso bastante más atrevidos. Sus comentarios de años previos sobre sus preferencias en la cama siempre encendían unas cuantas mechas ajenas y tendieron a reforzar su imagen de sex symbol imparable. Y ahora, cuando habla sobre su vida íntima en pleno embarazo, y dice que aún se siente sexy, continúa trabajando el mismo perfil. Sea verdad o no, el asunto es cómo una figura del espectáculo se planta frente al mundo y la imagen que proyecta. Lo importante es contar ese tipo de cosas, para guiar, o intentar guiar, la idea que los demás se harán de uno. Y además de decir esas cosas, hay que actuarlas, y por eso van las sesiones de fotos. Las imágenes terminan por reforzar todo. El público no tiene otros elementos para valorar a Claudia, y se maneja con lo que ella ofrece y vende.