El juez chileno Alejandro Madrid envió dos exhortos a la Suprema Corte de Justicia, a pedido de la defensa de tres militares uruguayos detenidos y procesados en Chile por su participación en el secuestro y muerte del ex agente de la DINA, el químico Eugenio Berríos.
La defensa del coronel en retiro Tomás Casella y los coroneles en servicio activo Eduardo Radaelli y Wellington Sarli pi- de en una de las cartas rogatorias informes al Ministerio de Defensa.
Los defensores preguntan si en 1991, año en que Berríos fue sacado de Chile, Casella se encontraba en el Servicio de Intendencia del Ejército, Sarli en el Instituto Militar de Estudios Superiores cursando un pasaje de grado, y el entonces jefe de inteligencia militar Mario Aguerrondo, en el Estado Mayor Conjunto y como director del Instituto Antártico. El segundo exhorto solicita que designe a un juez de turno para tomar declaración a seis de las personas que estuvieron cerca de Berríos en Uruguay.
Entre esas personas figuran el médico Juan Ferrari, quien lo examinó el 15 de noviembre de 1992, cuando escapó de la casa de Radaelli y dijo a la policía que era "secuestrado por militares chilenos y uruguayos".
Al resto de los citados se les pregunta cuándo lo vieron por última vez y en qué contexto.
Hoy martes se inicia la etapa de plenario, instancia previa al dictado de sentencia.
Berríos, sindicado como el autor del gas sarín que se aplicaba contra opositores a la dictadura de Augusto Pinochet, fue sacado de Chile por militares chilenos para impedir que declarara en causas de violaciones a los derechos humanos. Al ex químico se lo vincula también con la muerte en 1982 del ex presidente Eduardo Frei Montalva (1964-1970).