Los incendios forestales, que esta semana provocaron la muerte de ocho personas en el Sur de Europa, seguían activos ayer, sobre todo en España, Italia y Francia, pese a la movilización de miles de bomberos para sofocarlos. Aragón (noreste de España) era la región más afectada, con 10.600 hectáreas calcinadas, sobre todo en la provincia de Teruel. Unos 2.000 bomberos y agentes especiales combatían las llamas con ayuda de varios aviones. AFP