CANELONES | PATRICIA MANGO
La jueza de Ciudad de la Costa, Adriana de los Santos, procesó con prisión a G.G.F. de 18 años imputándole dos delitos de homicidio, uno de ellos en grado de tentativa, en reiteración real con un delito de riña.
Como se informó, este joven fue el autor de los disparos a la salida de la discoteca Keops, en Marindia. Uno de ellos acabó con la vida de Pablo Bayon, de 19 años. Estuvo prófugo seis días y como adelantó El País se entregó en la Comisaría 14ª de Montevideo. Según dijo, estuvo deambulando, dato poco creíble para la Policía que está prácticamente segura de que alguien lo cubrió durante casi un semana en que estuvo evadiendo a los investigadores. La jueza le tipificó homicidio en grado de tentativa porque uno de los disparos lo dirigió deliberadamente a un joven que vio que se le acercaba. El joven dijo en la sede judicial que hizo cuatro disparos luego que vio como lastimaban a un amigo suyo golpeándolo con una varilla en la cabeza. Utilizó un arma calibre 22. Aunque dijo donde la había dejado, los policías no hallaron nada en ese lugar. En cuanto a la camioneta blanca que varios testigos indicaron como que lo había sacado del lugar, el ahora procesado aseguró que se fue a pie del lugar y que no conoce a nadie que tenga una camioneta blanca.
TESTIGOS. El departamento de Homicidios a cargo del comisario Fabio Quevedo, estaba tras su pista desde el mismo domingo pasado en que se cometió el crimen. Una cantidad de testigos, jóvenes que estuvieron en el baile y luego en la gresca generalizada entre barras de Salinas y El Pinar lo señalaron de inmediato como el dueño del arma letal. No hubo ni un sólo elemento que indicara que otra arma estuvo en la escena del hecho por eso la investigación fue exhaustiva para dar con su paradero.
Este joven es el séptimo procesado. La justicia de la Ciudad de la Costa procesó a otros seis por haber participado en una riña calificada y les impuso a todos, medidas sustitutivas