CARLOS REYES
Que la temporada de teatro infantil viene mal no es novedad. Sin embargo, la realidad no es la misma para todos, y a unos les va mejor que a otros, como en todas las cosas. Por otro lado, algunos teatristas ya están pensando en soluciones a futuro.
La gripe y su respectiva psicosis pegó fuerte al teatro para niños, y también un poco al de adultos. Así lo manifiestan muchos artistas y productores, que tuvieron que suspender funciones o actuar ante plateas prácticamente vacías.
En el Planetario Municipal, Galileo, el hombre que observaba está teniendo un promedio de 50 espectadores por función pero en días malos convoca solo a una veintena de personas. La actividad es tan poca que alguna vez suspendieron: más si se la compara con la del año pasado, cuando la misma obra reunía entre 80 y 150 espectadores por función.
Las salas grandes tampoco están libres del fenómeno. En la Alianza Uruguay-Estados Unidos, con cuatro obras para niños en cartel, también lamentan la situación. "Tétrica por la gripe", responde Gabriel López, quien trabaja desde hace años en la boletería y en las actividades culturales de la institución. "Tenemos la cuarta parte del público de toda la vida", afirma, indicando que tuvieron que suspender funciones de La maestra macanuda, La bella y la bestia y Caperucita Roja.
"La política era hacer las funciones igual, aunque hubiera poco público: algunas las hicimos con 15 o 20 espectadores. Las funciones que otros años agotaban, esta temporada tienen 40 o 50 espectadores", calcula el gestor.
López indica que la situación es perjudicial para ambas partes: tanto la sala como los grupos de artistas pierden. Pero mientras la sala tiene más recursos para compensar las pérdidas (que a la larga pueden ser asimiladas por la actividad de toda la temporada, incluyendo el teatro para adultos), los grupos teatrales tienen menos margen para superar esta situación tan difícil.
En El Galpón, El reino de Rada en 3D también enfrentó dificultades para convocar público. Cerca de allí, en el Teatro del Anglo, las cosas tampoco van bien. En esa sala se está haciendo una obra de gran producción, Don Quijote de la Mancha, que el día que vendió más entradas apenas alcanzó a unas 65.
El espectáculo está dirigido por Nacho Cardozo, quien también se lamenta de la poca convocatoria que tuvo otra obra suya: El jorobado de Notre Dame, en la Sala Zavala Muniz, que los días que anduvo bien llegó apenas a un centenar de entradas. Según el conocido director, en esta temporada el público bajó un 70%. "Un horror", sintetiza el artista.
"La temporada para niños es pésima. Ante la gripe, el Ministerio de Salud Pública le dijo a la gente que no fuera al teatro, la gente hizo caso y no fue. Hace unos días la ministra dijo otra cosa: que los que están enfermos no vayan al teatro y los que están sanos, sí. Y hace cuatro o cinco días ha cambiado un poco el panorama", reflexiona Cardozo, que ya sabe, aunque la temporada de teatro infantil todavía no terminó, este año perdió dinero en esta aventura de divertir a los niños.
El panorama para él fue tan desolador que en alguna función tuvo más artistas en el escenario (nueve músicos y 20 actores, en Don Quijote) que gente en la platea.
"Empezamos las vacaciones el sábado y al otro día no pudimos hacer función por las elecciones internas. Lunes y martes suspendimos por el alerta meteorológico. El miércoles empezó a caerse todo porque se dijo que no fueran al teatro. Y el domingo no va a ir nadie porque es el Día del Padre, y todo el mundo quiere almorzar con su papá en su casa", comenta indignado el actor y director.
"La próxima vez que se fijen las vacaciones habría que procurar que no haya elecciones, ni Día del Padre, ni ninguna otra celebración o feriado, para que no se mezcle todo. ¡Un poco de piedad para las personas que trabajamos seriamente en el teatro!", reclama.
Ante esta situación desoladora, varios grupos han barajado la idea de dar algunas funciones más en las semanas siguientes, pero tampoco está claro que la medida vaya a ser efectiva.
El teatro para adultos
El teatro para adultos también parece haber tenido una baja de público, aunque no tanto como el de niños. "Si bien la asistencia a las obras para adultos bajó un poquito, no fue tanto como las de niños. Espectáculos para adultos que llegaban a 80 o 90 entradas, venden ahora 70. La gripe ha afectado porque la gente está con una paranoia tal que no sale", afirma Guillermo Vilarrubí, quien realizó la versión de "La Cenicienta" que se está dando en La Candela, donde también hace la asistencia de dirección, la producción y de príncipe. "Yo no sé cuánto va a tener que pasar hasta que la gente se anime a ir a los teatros. Además, no se sabe cuánto va a durar esto de la gripe, si sigue hasta el año que viene o más. O si muta en otra cosa... y después vendrá la gripe del mono".