1 ¿Pueden las empresas públicas abrir su capital o están impedidas por sus cartas orgánicas?
Las empresas públicas no pueden abrir su capital porque lo impiden sus cartas orgánicas. Pero tienen unidades de negocios que pueden emitir. Habría que ver que tan atractivo es para la gente, porque una cosa es que emita ANCAP o UTE y otra que lo haga una sociedad anónima de esas empresas. El punto es ¿para qué? Ideas talentosas tiradas a la marchanta hay muchas, pero si hay que canalizar el ahorro nacional ya están los papeles públicos y esto sería un sustituto. Hoy el ahorrista nacional tiene una forma de ahorrar.
2 ¿Por que nunca se abrió el capital de las empresas públicas o de sus sociedades bajo derecho privado?
Las empresas públicas son un brazo ejecutor de la política del gobierno. Habría que definir qué se quiere hacer con ellas; si se quiere que sigan ayudando a estabilizar la economía cuando se requiere dinero. Cuando se está del lado del mostrador del gobierno, con un alto gasto en remuneraciones y pasividades, hay que cerrar las cuentas todos los años. En el corto plazo, el gobierno necesita que las empresas públicas contribuyan, y esta relación confusa, poco transparente, le da un gran poder al Ministerio de Economía.
3 ¿Le sirve al Estado repartir utilidades a los accionistas particulares de una empresa pública?
Hoy todo es discrecional: el gobierno discute con las empresas el precio de las tarifas, las inversiones, el plan de utilidades, porque las empresas deben transferir "tanto" a Rentas Generales. Estas empresas no están pensadas para tener un sistema de información gerencial para la toma de decisiones sino para actuar funcionalmente con este esquema. Si se abre el capital accionario a terceros, parte de la rentabilidad va a esos terceros. Eso generaría más transparencia acerca de lo que se hace.