La consultora CPA Ferrere prevé un escenario de dólar estable en lo que queda de 2009 (a diciembre estaría en $ 23,50) y una menor inflación este año. Estima que el riesgo inflacionario persistirá con un repunte en el primer cuatrimestre de 2010.
En una presentación para clientes a la que accedió El País, la consultora señala que "se consolidó el dólar débil a nivel global y también en Uruguay", ello llevó a que se ajuste a la baja el supuesto de tipo de cambio para 2009. Ahora prevé que el dólar cierre el año a US$ 23,50.
En ese contexto, el dólar no tendría mayores oscilaciones en los próximos meses. Ayer el interbancario cotizó a $ 23,33.
Para CPA se dará a su vez, un aumento del precio de los commodities más intenso que el esperado. Por ejemplo se proyectaba que el petróleo West Texas cotizara a US$ 61 a diciembre de este año y ahora se estima en US$ 77.
La consultora revisó a la baja la proyección de inflación para este año de 6,87% que estimaba en mayo a 6,42%. Eso supone que el aumento de precios estará dentro del rango definido por el Banco Central de 3%-7%.
Sin embargo, estima que la inflación estará repuntando en el primer cuatrimestre de 2010, lo que supone un riesgo.
Incluso con el tipo de cambio estable a fin de año, la inflación alcanzaría a 8,7% en abril de 2010 según los modelos de CPA, lo que la ubica cerca de los dos dígitos.
Una inflación anualizada de 10% en cualquier mes desataría ajustes semestrales de pasividades y salarios de funcionarios públicos, lo que complicaría las finanzas públicas para hacer frente a esos aumentos.
CPA evaluó tres escenarios: uno de base -previamente analizado y al que le asigna mayor probabilidad de que ocurra- y dos extremos.
El primer escenario extremo supone un tipo de cambio más alto, de $ 25,50 a diciembre y el petróleo en US$ 77. En ese caso, la inflación en 2009 sería de 7,9% y para los 12 meses finalizados a abril pasaría los dos dígitos (10,4%). Así "el sistema de precios" quedaría "muy vulnerable ante un shock climático o externo". Pese a eso, CPA afirma que ese valor del dólar a $ 25,50 a diciembre "solo sería posible con un descenso fuerte de los commodities".
En el segundo escenario extremo, el dólar cerraría a $ 23,50 a diciembre pero el petróleo se dispararía US$ 90 con lo que la inflación se ubicaría en 7,3% en 2009 y en 9,6% en los 12 meses cerrados a abril. Eso sería peligroso y requeriría de un dólar más bajo "para despejar la amenaza de los dos dígitos".