Bancos piden que BCU aplace nueva regla sobre clientes

Clave. Dificultad para implementar pago mínimo de tarjetas

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Varios bancos y emisoras de tarjetas de crédito plantearon al Banco Central (BCU) las dificultades que tienen para implementar una Circular que regula las relaciones con los clientes. Piden que se prorrogue la vigencia prevista para el 1º de julio.

Los bancos presentaron individualmente una nota al BCU planteando los problemas que tienen para llegar en plazo con las diferentes normas que se establecen en la Circular y esperan la respuesta de la Superintendencia de Servicios Financieros del Central.

Algunos gerentes de bancos consultados por El País se quejaron de los "costos" que implica la nueva normativa ya que tienen que hacer varias adecuaciones. Incluso un gerente comentó, a condición de no revelar su nombre, que no se entiende que en momentos que se quiere reactivar el crédito se sumen costos que deberán trasladarse a los clientes.

Ayer El País intentó consultar a la Superintendencia y al Departamento de Comunicación del BCU pero éstos no respondieron.

La Circular 2.016 regula toda la relación de los bancos y emisores de tarjetas de créditos con los clientes. Dentro de la normativa, una de las "vedettes" es que el pago mínimo de las tarjetas deberá cubrir los intereses, los cargos por uso y mantenimiento de la misma y un porcentaje prefijado del capital adeudado "de forma tal que realizando únicamente los pagos mínimos la deuda se cancele en un período razonable".

En algunos casos, los pagos mínimos no alcanzaban para cancelar la deuda en cierto lapso y el cliente entraba en una "calesita" de nunca acabar.

Pero también la normativa introduce otros cambios: no utilizar "letra chica" en los contratos, ni disponer cambios a los mismos sin el consentimiento de los clientes, disponer de un encargado del área de reclamos y cuando se concede un crédito entregar una cartilla donde se detallan las tasas, el límite del mismo y su costo anual, son algunos.

Un ejecutivo de una emisora de tarjetas de crédito dijo a El País que ante el reclamo de las empresas, el BCU les pidió que cada uno presente una nota "explicando los problemas que le genera la norma. Son situaciones distintas porque no a todas las instituciones les pega en los mismos temas".

Ese ejecutivo indicó que en su caso no afecta al negocio que se establezca cómo deben ser los pagos mínimos de la tarjeta. Otros bancos consultados que emiten tarjetas opinaron en el mismo sentido.

El subgerente general de Banco Itaú, Carlos Ham, dijo a El País que "la Circular en cuestión afecta a todos los bancos muy fuertemente".

A una semana de que la Circular entre en vigencia, el BCU aún no respondió ni a los bancos ni a las emisoras de tarjetas.

Ham señaló que "para poder adecuar la operativa del banco a esta norma, es necesario realizar una cantidad de cambios en los sistemas, procedimientos y contratos con los que nos manejamos en el relacionamiento con los clientes".

Es por eso que "para concluir estas modificaciones, solicitamos la prórroga", agregó.

Otro ejecutivo comentó que la Circular abarca una variedad "demasiado grande" de puntos, por lo que es una "regulación muy complicada como para decir que se puede implementar rápidamente".

Si bien el proceso de discusión de esta circular con los bancos comenzó hace dos años, la misma se emitió el pasado 26 de marzo.

Pero no todos los bancos presentan severos inconvenientes para llegar al 1° de julio con la normativa.

"Solo hay dos cosas menores que no vamos a tener implementadas" a esa fecha dijo a El País el gerente general del Banco Comercial, José Fuentes. Una de ellas es que los cajeros automáticos informen los costos operativos de la transacción al momento de efectuarla. Es que esa institución viene trabajando desde hace dos años en cambios tecnológicos. "Veníamos haciendo folletería, contratos, etc. siempre en consulta con el BCU, quizás otros tienen que cambiar todo a nuevo", comentó Fuentes.

El ejecutivo señaló que de todas maneras, la nueva norma generó costos al banco.

Pero "las regulaciones están para cumplirse. Personalmente, salvo algunos casos que pueden ser demasiado detallistas (en la normativa), me parece bien que tengamos un mercado transparente", afirmó.

En tanto, el gerente general de Discount Bank, Valentín Malachowski, había dicho al suplemento El Empresario que los bancos velan por una relación fluida con los clientes, pero una de las quejas del sector radica en el incremento de los costos al tener que adaptar los sistemas informáticos y modificar la papelería según condiciones de diagramación y tamaño. Ejemplificó que un contrato de cuatro páginas llevará ocho.

El ejecutivo consideró también que el sumar procesos puede molestar a los usuarios y, en algunos casos, "cuando el banco le exija a la persona asistir sólo por una firma, si no lo ubica (porque está de viaje o se mudó) posiblemente se caiga la tarjeta".

Con la nueva norma el BCU busca "aumentar la transparencia, tendiendo a que los clientes cuenten con mejores herramientas, estén más informados y que haya incentivos para mejorar la competencia", había dicho el superintendente de Servicios Financieros del BCU, Jorge Ottavianelli meses atrás.

Menos créditos pero por montos más altos

A pesar de la menor actividad económica, en el primer tercio del año se dio un aumento en el monto de los créditos nuevos mediante tarjeta de crédito, en relación a enero-abril de 2008, de acuerdo a las cifras divulgadas por el Banco Central.

No obstante esto, el número de operaciones registró una baja en el período.

Concretamente en ese lapso, los préstamos totalizaron un monto equivalente a US$ 254 millones (US$ 196 millones en moneda nacional y US$ 58 millones en moneda extranjera), por encima de los US$ 225 millones otorgados en iguales meses de 2008. El incremento interanual fue de un 12,5%, aunque el mismo fue bastante mayor en los créditos en moneda extranjera (+44%), que en moneda doméstica (+5,7%). Por otra parte, al analizar el número de créditos nuevos otorgados se dio el escenario inverso. Así, en enero-abril de 2008 se habían concretado 1.001.066 operaciones nuevas, y en ese lapso de 2009 fueron menos: 961.322.

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