Matías Castro
Si Hollywood tomara esta historia para hacer una película, es probable que Robin Williams, con su insoportable rostro de eterno conmovido, sea el protagonista. Afortunadamente la historia la filma el hijo de un gran cineasta italiano, Gillio Pontecorvo, que ha demostrado dos cosas. Por un lado su total entusiasmo con el proceso complejo de reinserción social de los niños de la calle en Bucarest. Y por otro su mano para darle un toque visual adecuado. Por lo demás, la estructura básica de Payasos responde a varias pautas hollywoodenses, a pesar de retratar una historia real.
Pontecorvo recurre a la cámara en mano, con lo que le da un toque crudo y nervioso a lo que filma. Por momentos las astutas elecciones de fotografía le dan a la película un aire documental muy creíble, cosa que se puede comprobar al ver las imágenes reales de niños de la calle que se insertan al final de la película. Claro que Pontecorvo sabe que se trata de una ficción que en 90 minutos tiene que empezar y terminar. Así que hay un héroe, un desafío muy grande a enfrentar y, por supuesto, un triunfo. En el medio hay drama, flaquezas del héroe, momentos de duda y varias cosas más que hacen que la gestación de esta suerte de circo rescata niños corra con bastante intensidad. El director muestra con cuidado todo el proceso y la evolución de las sicologías de los niños y del fundador de la agrupación Pa-ra-da. Tal detalle no es de despreciar, especialmente en esta clase de películas, que necesitan algo de compromiso.
Payasos
Ficha
Italia/Francia/Rumania, 2008. Título original: Pa-ra-da. Director: Marco Pontecorvo. Guión: Marco Pontecorvo, Roberto Tiraboschi. Fotografía: Vincenzo Carpineta. Música: Andrea Guerra. Elenco: Jalil Jespert, Evita Ciri, Rabi Gauta, Patrice Juiff.
Atención a...
La escena en que el protagonista atrae la atención de los niños de la calle por primera vez, colocando un mapa en el piso. Ese recurso y el que usa cuando les hace demarcar una casa imaginaria parecen ser experiencias reales de aproximación a gente de la calle.