Washington | El presidente Barack Obama afirmó ayer que una Corea del Norte provista de armas nucleares plantea una "amenaza grave" al mundo y que no puede concretar su propia seguridad con la construcción ilegal de armas.
Desde la Casa Blanca, junto a su homólogo surcoreano Li Myung-bak, Obama dijo que ambos convinieron que debe aplicarse en todos sus términos la nueva resolución de la ONU que busca contener el desarrollo norcoreano de armas nucleares y misiles balísticos.
"Bajo ninguna circunstancia vamos a permitir que Corea del Norte posea armas nucleares", dijo Li, en alusión a un acuerdo entre él y Obama. El líder estadounidense, señaló que los antecedentes del régimen comunista de amenazar a otros países y propagar la tecnología nuclear significan que no deba ser reconocida como una potencia nuclear legítima. Y agregó: "Buscaremos enérgicamente la desnuclearización de la península coreana".
"Dado su comportamiento en el pasado, dada la manera beligerante en que está amenazando constantemente a sus vecinos, no creo que haya duda alguna de que si Corea del Norte se convierte en una potencia nuclear sería una situación desestabilizadora que implicaría una amenaza profunda no sólo para la seguridad de Estados Unidos sino para la seguridad del mundo", agregó.
Li, por su parte, dijo que la comunidad internacional no debía responder a las provocaciones norcoreanas -como nuevas pruebas nucleares subterráneas- ofreciendo incentivos financieros. El líder surcoreano también exhortó a sus vecinos a poner en libertad a dos periodistas de Estados Unidos y un trabajador surcoreano encarcelados en su territorio.
Bloqueo. El gobierno japonés determinó ayer la prohibición total de las exportaciones hacia Corea del Norte, en el marco de sanciones contra Pyongyang a causa de la segunda prueba nuclear efectuada el 25 de mayo. La medida comprende la completa suspensión de los intercambios bilaterales.
Durante 2008 Japón tuvo un giro de exportaciones hacia Pyongyang de 800 millones de yen (unos 8.300 millones de dólares), con una caída del 85% respecto a los niveles del 2006.
La decisión, aprobada por el Consejo de los Ministros, fue adoptada tras la resolución 1874 del Consejo de Seguridad de la ONU, que el viernes impuso una amplia gama de sanciones al gobierno comunista.
"Queremos que Corea del Norte tome en consideración las sanciones, comprometiéndose a resolver las cuestiones de los secuestros de los ciudadanos japoneses (de parte de agentes de Pyongyang en la Guerra Fría), la cuestión nuclear y el tema de los misiles", señaló el jefe de gabinete, Takeo Kawamura. AP, AFP y ANSA