En desafío a una orden del gobierno, más de 100.000 manifestantes opositores al presidente iraní Mahmud Ahmadinejad salieron el lunes a las calles de Teherán para apoyar al candidato proreformista Mir Hossein Mousavi en su primera aparición pública tras unas elecciones presidenciales que aseguran fueron fraudulentas.
Efectivos de fuerzas de seguridad armados con escudos y garrotes observaban la protesta en silencio.
La manifestación, engrosada por gente que salía de los edificios y calles laterales vistiendo el verde de la campaña de Mousavi, sucedió horas después de que el líder supremo de Irán ordenara una investigación de las acusaciones de fraude.
Mousavi se detuvo al borde de la plaza Azadi (Libertad), sitio del primer discurso tras la elección del presidente, para dirigirse a la multitud, que formaba una columna de unos nueve kilómetros de largo. "Larga vida a Mousavi", bramó la gente como respuesta.
"Esto no es una elección, es una selección", decía una pancarta en inglés. Algunos manifestantes llevaban carteles que decían "Queremos nuestro voto" y levantaban dos dedos en señal de victoria.
"Queremos a nuestro presidente, no al que nos impusieron", dijo Sara, de 28 años, quien sólo dio su primer nombre por temor a represalias de las autoridades.
El ayatolá Ali Khamenei ordenó más temprano una investigación de las acusaciones de fraude electoral, en un sorprendente cambio de postura de la figura más poderosa del país que dio esperanzas a los grupos opositores. Estos llevan tres días seguidos de protestas en las calles contra la reelección del presidente Ahmadinejad.
Khamenei ordenó al poderoso Consejo Guardián que indague en las afirmaciones de Mousavi, quien asegura que se manipularon de forma fraudulenta los votos de las elecciones del viernes, dijo la televisión estatal. El gobierno declaró al presidente ganador de los comicios.
La decisión de Khamenei se produce luego que Mousavi escribió una carta apelando al Consejo y se reunió el domingo con el ayatolá, que tiene un poder sin límites sobre los asuntos iraníes. Una pesquisa del consejo de 12 miembros no tiene precedentes en el país y no estaba claro cómo procedería ni cuánto tiempo llevaría.
Los resultados electorales deben ser autorizados por el consejo, compuesto de clérigos estrechamente aliados con el supremo líder. Los tres rivales de Ahmadinejad en los comicios _ Mousavi y otros dos _ han hecho acusaciones de fraude, luego que los resultados oficiales mostraron al presidente ganando por margen de 2-1.
"Los asuntos deben ser resueltos por un canal oficial", dijo Khamenei, de acuerdo con la televisión estatal. El supremo líder dijo que él ha "insistido en que el Consejo Guardián investigue esa carta".
El día después de la votación, Khamenei llamó a la nación a unirse en apoyo a Ahmadinejad y dijo que el resultado era una "evaluación divina". (AP)