El 73,3% de los niños que viajan en auto o camioneta por Uruguay no están sujetos a ningún sistema de seguridad. Una cifra preocupante cuando en el mundo, cada tres minutos, fallece un niño en accidentes viales.
La Fundación Gonzalo Rodríguez presentó ayer en el anexo del Palacio Legislativo los resultados del Plan Piloto EDU-CAR, cuyo objetivo es generar conciencia sobre la forma seguria de transportar a un niño, conociéndo la manera en que lo hacemos.
El rango etáreo elegido para la investigación, que duró más de dos años, fue de 0 a 14 años, ya que es cuando los niños dependen de la responsabilidad de los padres para viajar seguros.
El estudio demostró que sólo el 10% de los adultos que trasladan niños considera que la forma segura para que los niños viajen en un Sistema de Retención Infantil (SRI), que son dispositivos para sujetar a los niños al vehículo en forma segura: sillas de niño, boosters por ejemplo.
Y de ese 10%, solamente el 2% entiende que el SRI debe ir colocado en la fila trasera del automóvil. Por ese motivo, 10 de cada 100 niños viajan en un sistema de retención, pero el 90% de ellos no están sujetos en la forma correcta.
"ALARMANTE". La presidenta de la fundación, María Fernando Rodríguez, resaltó la preocupación que generan los resultados obtenidos en el estudio.
Según datos oficiales, dijo, por año mueren 400 personas en accidentes de tránsito. Otros estudios elevan la cifra a 600. Y anualmente ocurren 20.000 siniestros viales con lesionados.
Rodríguez recordó que en Uruguay hay más de 750.000 niños que dependen de los adultos en este sentido. "Si no los sujetamos nosotros, ellos no tendrán la iniciativa", afirmó.
CREENCIAS. Uno de los puntos más importantes al que apunta la investigación es demostrar que los uruguayos pensamos saber sobre seguridad vial, cuando en realidad no es así.
En ese sentido se explicó que un choque a 30 kilómetros por hora equivale a caer desde un primero piso. Si se viaja a 60 kilómetros por hora, ya nos elevamos a un quinto piso.
Por otro lado, un adulto no puede llegar a sujetar a un niño al momento de un choque. A 30 kilómetros por hora, un cuerpo de 10 kilogramos pesa 167. Y a 60 km/h pesa 335 kilogramos.
Rodríguez concluyó al presentación argumentando que no se está protegiendo a los niños cuando los elementos para hacerlo existen en el mercado.
Si bien reconoció que no es sencillo hacerlo, "sí es necesario el cambio de actitud".