LUCÍA BALDOMIR
EN FRANCFORT
EL PAÍS EN ALEMANIA
Jean Claude Trichet entró a la sala con paso firme y pidió a los fotógrafos que despejaran la vista. Miró fijo a los periodistas y anunció: la tasa de interés se mantendrá incambiada en 1%.
Con la medida, el presidente del Banco Central Europeo intenta, una vez más, inyectar confianza en el mercado para evitar una prolongación mayor de la crisis.
El objetivo del Banco Central Europeo es incentivar el crédito tomando en cuenta que 2009 será peor a lo previsto.
"El volumen de préstamos de las instituciones financieras al sector privado se contrajo un poco más en abril".
Ello se debió a una "corriente negativa de créditos de corto plazo a instituciones no financieras, que en parte refleja una menor necesidad por capital de trabajo en vistas del agudo deterioro en la actividad económica y las perspectivas de negocios a lo largo de los primeros meses del año", dijo Trichet en conferencia de prensa en la sede del Banco Central en Francfort, Alemania.
Pese a ello, sostuvo que las reducciones anteriores en las tasas de interés fueron trasladadas a los préstamos tanto para las corporaciones no financieras como para los hogares y que "las mejoras en las condiciones de financiamiento deberían proveer apoyo para la actividad económica en el futuro".
Para Uruguay, la mejora en el nivel de exportaciones que se pueda generar por el mantenimiento de la tasa de interés es improbable. Meses atrás varios importadores de cortes vacunos, por ejemplo, cortaron sus negocios con el país ante la restricción crediticia de los bancos europeos. En algunos casos esos negocios se volvieron a retomar. Pero en otros no debido a la caída del consumo que también aparejó la crisis.
En el primer cuatrimestre del año el consumo de los hogares europeos cayó 0,5% en la zona euro y 1% en toda la Unión Europea y las importaciones se redujeron 7,2% en la zona euro y 7,8% en la Unión Europea.
Ahora, el Banco Central Europeo estima que las importaciones caerán entre 13,8% y 11,2% este año y que en 2010 oscilarán entre un descenso de 3% y un incremento de 1,4%.
Perspectivas. El futuro de la economía europea es peor de lo que lo era en marzo. Trichet anunció ayer una revisión a la baja de las proyecciones de crecimiento para este año tomando en cuenta la caída de 2,5% que tuvo el Producto Interno Bruto (PIB) en la zona euro durante el primer cuatrimestre y un efecto arrastre de -4% que trae del año pasado.
El Banco Central ajustó de una caída de entre 3,2% y 2,2% que había previsto en marzo a una contracción de entre 5,1% y 4,1% para 2009. Asimismo estima que en 2010 el PIB oscilará entre una caída de 1% y un crecimiento de 0,4%.
La bajada del primer cuatrimestre "tendrá un impacto significativo en la tasa promedio de crecimiento en 2009", dijo Trichet al tiempo que indicó que luego de una "fase de estabilización", se espera que haya un "incremento en las tasas de crecimiento cuatrimestrales para mediados de 2010". Sostuvo que ello incorpora "efectos adversos retrasados como el deterioro de los mercados laborales que se espera se materialicen en los próximos meses".
Pese a mantener como objetivo el intento de incentivar el consumo tomando en cuenta que los niveles de inflación actuales (0% con posible deflación en los próximos meses) mejoraron el poder de compra de los europeos, Trichet tiene claro que hay factores adicionales que podrían empeorar el panorama.
El presidente del Banco Central Europeo sostuvo ayer que le preocupa que se produzca "un impacto mayor en la economía real, consecuencias más desfavorables en el mercado laboral (que entre enero y abril sumó a 14.579.000 personas desempleadas en la zona euro), la intensificación de las presiones proteccionistas y, finalmente, consecuencias adversas en la economía mundial debido a la corrección desordenada de desbalances globales".
Además, Trichet prevé "precios de commodities más altos de lo esperado" y un incremento en "los impuestos indirectos y precios administrados debido a la necesidad de consolidación fiscal de los próximos años" que podrían afectar a la inflación. Esto es debido a que proyecta que el déficit en 2009 será de 5,3% del PIB y de 6,5% el año próximo.
De todas formas, Trichet se niega a aventurar una modificación en sus predicciones previendo un escenario peor. Su consigna ahora es otra: "La confianza es el ingrediente más importante en este contexto" y puede "mejorar más rápido de lo esperado".
Inyectan liquidez
El presidente del Banco Cen-tral Europeo, Jean Claude Trichet, anunció ayer los detalles de la compra de "covered bonds", títulos respaldados por activos inmobiliarios o créditos hipotecarios, por 60.000 millones de euros con el fin de inyectar mayor liquidez en los bancos.
Las adquisiciones comenzarán en julio y se espera que se extiendan hasta junio de 2010.
Sólo serán elegibles los títulos emitidos en la zona euro.