JERUSALÉN AP, AFP Y ANSA
La tensión entre Israel y Estados Unidos por la colonización en Cisjordania creció ayer. El gobierno conservador israelí de Benjamin Netanyahu se negó a detener su desarrollo pese a la presión del gobierno del presidente Barack Obama.
"Quiero decir de manera clara que el actual gobierno israelí no aceptará de ninguna manera que la colonización legal sea congelada en Judea y Samaria (Cisjordania)", afirmó el ministro de Transporte israelí, Israel Katz, en declaraciones a la radio militar. Katz, uno de los miembros del gobierno más cercanos a Netanyahu, respondió así a las presiones ejercidas por Washington para el cese total de la colonización.
Hasta ahora, el gobierno de Netanyahu se limitó a declararse listo para evacuar las colonias ilegales de los colonos extremistas, afirmando al mismo tiempo que continuaría construyendo en las 120 colonias "legales" para hacer frente al "crecimiento natural" de la población. Obama y la comunidad internacional negaron esta distinción entre colonias.
Katz acusó inquilino de la Casa Blanca de no respetar los compromisos de su predecesor, George W. Bush, en una carta dirigida en 2004 al ex primer ministro israelí Ariel Sharon.
En esta misiva el ex presidente estadounidense indicaba, según los responsables israelíes, que el trazado de un futuro Estado palestino debería tener en cuenta los asentamientos. Israel pretende anexar estas regiones de Cisjordania, en donde vive la gran mayoría de los 280.000 colonos.
En tanto, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, sostiene que "Israel acordó compromisos (en el pasado), entre ellos el cese de la colonización (...). Los estadounidenses lo comprenden y le piden a Israel" cumplir.
Obama presionó a Israel para que aceptara la creación de un Estado palestino y que pusiera fin a la colonización, en el encuentro que mantuvo con Abbas en la Casa Blanca el jueves. Por su parte Netanyahu, que se reunió con Obama en Estados Unidos el 18 de mayo, rechazó hablar de un Estado palestino o de un cese total de la colonización.
Un informe difundido ayer podría dar argumentos a Washington en contra de la colonización. Según el movimiento israelí "la Paz Ahora", el 44% de las tierras en las que se construyeron las colonias ilegales en Cisjordania pertenecen a propietarios palestinos.
En tanto, durante la reunión de gabinete de ayer, Netanyahu se negó a aliviar el bloqueo impuesto a Gaza: "Nos piden que aliviemos las condiciones de vida para la población (...), pero tenemos otras prioridades para la Franja de Gaza", afirmó.
El presidente de Egipto -país que visitará Obama el jueves en el marco de una gira por Medio Oriente-, Hosni Mubarak, sostuvo ayer que la paz entre palestinos e israelíes es más importante que el desarme nuclear iraní. Netanyahu pone como condición para desmantelar las colonias ilegales el apoyo de Washington para ir contra la "amenaza nuclear" del gobierno de Mahmud Ahmadinejad. "La prioridad de Egipto es la causa palestina", señaló Mubarak.
Desde el Cairo, Obama hablará al mundo musulmán en busca de renovar la imagen de Estados Unidos, que quedó devaluada tras la administración Bush. Un día antes, el miércoles, el líder norteamericano se reunirá con el rey Abdalá de Arabia Saudita, con quien conversará sobre el proceso de paz de israelíes y palestinos y el programa nuclear iraní.
Sangriento tiroteo con Hamas
QALQILIYA Un enfrentamiento entre policías palestinos y combatientes de Hamas dejó seis muertos ayer, señalaron funcionarios de seguridad, en el brote de violencia más letal desde que el presidente Mahmoud Abbas inició medidas de fuerza contra Hamas hace dos años.
Tres de los muertos fueron policías palestinos leales a Abbas, afirmaron funcionarios de seguridad. Los policías intentaban arrestar a milicianos de Hamas que se ocultaban en una casa en la ciudad de Qalqiliya cuando comenzó el tiroteo, dijeron los informantes.
Dos de los muertos eran combatientes islamistas de Hamas y la otra víctima fatal fue el civil propietario de la casa donde ocurrió el enfrentamiento, agregaron.
En Gaza, el vocero de Hamas Abu Obeideh condenó el crimen cometido por las "camarillas y colaboradores" de la Autoridad Palestina y prometió una represalia "dura y brutal". AP