Un rapiñero que asaltó una panadería en Paysandú, en avanzado estado de ebriedad, cayó al piso y se golpeó en la cabeza cuando escapaba del local. Minutos antes también había intentado robar de un camión.
El hecho, consignado por El Telégrafo, ocurrió el viernes pasado. El individuo, de 23 años irrumpió en el comercio de Ituzaingó y Carlos Albo, de la capital sanducera. Con violencia tomó por el cuello y golpeó a una empleada de 25 años, a la que le robó el celular. Un cliente salió en defensa de la joven y alcanzó a cruzar golpes con el delincuente. Perseguido por el dueño del local el rapiñero intentó huir, pero al salir a la calle tropezó, se llevó un cartel por delante y se golpeó en la cabeza. El golpe fue de tal magnitud que le hizo perder la conciencia y quedó tendido en la vereda.
Alertados los efectivos de la Comisaría 2a. detuvieron al joven. Los uniformados entrevistaron además al propietario de un camión estacionado en las cercanías, quien aseguró que minutos antes había sorprendido al delincuente cuando rompió un vidrio de su vehículo para robar en su interior. Sin embargo, al ser descubierto se dio a la fuga e intentó el atraco que resultó fallido.
Fue procesado por un delito de rapiña en grado de tentativa y lesiones.