VIVIANA RUGGIERO
El pasado lunes llegaron a Uruguay agentes del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) colombiano para realizar la extradición de Johana Ivette León, esposa del empresario David Murcia Guzmán, acusado de una millonaria estafa bajo la modalidad de pirámides financieras.
A última hora de ayer fuentes de Interpol informaron a EL PAIS digital que León partiría a Colombia desde el Aeropuestro de Carrasco en el día de hoy, pero que aún no estaba confirmada la hora. Sin embargo, la extradición se canceló. Según informaron fuentes de Interpol en la mañana de hoy a EL PAIS digital el problema no fue de la Justicia uruguaya sino que la fiscal colombiana no tiene las pruebas suficientes. "La defensa allá tiene todo pronto y la fiscal no tiene nada", aseguró la fuente.
El plazo legal para extraditarla vence el 20 de marzo, por lo cual se informó a la Justicia uruguaya y los agentes colombianos volvieron solos a su país en la mañana de hoy.
CASO. El pasado 16 de febrero el juez Jorge Díaz, especializado en crimen organizado, hizo lugar a la solicitud de la justicia de Colombia, para que León, detenida por Interpol el 13 de enero en Montevideo, sea juzgada en su país por el delito de "lavado de activos procedentes del narcotráfico".
León Bermúdez era accionista de casi todas las empresas que integraban el clúster DMG, llamado así por las iniciales de su marido, David Murcia Guzmán. Según registros de la Cámara de Comercio de Colombia, comparte el 41% de la compañía, fundada en 2005 en Bogotá.
Era además socia principal de la constructora de su esposo, que ganó varias licitaciones para trabajar con distintas gobernaciones. Y figuraba como directiva de las firmas Productos Naturales DMG y DMG Grupo Holding. Las autoridades de Colombia sostienen que estas empresas lavaron millonarias sumas del narcotráfico.