Los países en vías de desarrollo planean vender la mayor cantidad de bonos con denominación en dólares desde 2005, revirtiendo así un viraje hacia la deuda local, en momentos en que caen los precios de las materias primas, disminuyen las reservas extranjeras y las monedas de los mercados emergentes se debilitan. Las ventas internacionales pueden aumentar un 68% a US$ 65.000 millones el año próximo, según cálculos de ING Groep NV. México recaudó US$ 2.000 millones en una oferta del 18 de diciembre. El ministro de Finanzas de Perú, Luis Valdivieso, se reunió con inversores internacionales para concitar interés en la primera venta extranjera del país en casi dos años.