|
||||||||
Juan Martín Posadas
Fue en otoño que el Economista Ernesto Talvi hizo una presentación de su visión del Uruguay. Mostró, con números, que la clase media se había reducido y que los que él llamó los excluidos habían crecido proporcionalmente. Ningún discurso político había tenido tanta repercusión hasta ese momento; estaba descorriendo el velo de un cambio fenomenal en el Uruguay.
Quiero meditar sobre un aspecto de esa exposición: los cambios de la sociedad uruguaya. La clase media fue la más numerosa e influyente del país y consiguió derramar o transmitir sus valores y su estilo sobre todo el Uruguay. Esa clase, según Talvi, se ha achicado y ha perdido influencia por dos motivos. Primero: la emigración, que ya no es de los más pobres sino de la clase media, que se aleja porque sienten que el país les tapa el horizonte del progreso. Los que emigran son más jóvenes y más calificados que los que se quedan. La clase media ha emigrado a razón de 12.000 personas por año promedio los últimos 25 años. Segundo: la descomposición del sistema educativo hace que hoy el 45% de los estudiantes no adquieran las destrezas mínimas para insertarse en la vida laboral moderna y, por consiguiente, no puedan mantener el nivel socioeconómico de sus padres, es decir, el de la clase media.
Todas las sociedades cambian con el tiempo. Además, el Uruguay no está aislado: formamos parte de un mundo inestable, donde las dudas tomaron el lugar de las certezas. Aún tomando en cuenta eso hay que consignar dos cosas. Primero, las sociedades no cambian porque sí y para cualquier lado: cambian en función de algo; de algo que les pasó, de algo que dejaron perder o de algo que generaron. Segundo: cuando el cambio no es un cataclismo externo, las sociedades cambian en función de su pasado.
Como dice Paul Connerton (How Societies Remember) "es una regla implícita que los que participan de un orden social cualquiera comparten una misma memoria". Si no hay una memoria que de algún modo abrace a todos, la consistencia social se complica. La clase media uruguaya de los años terribles del sesenta y setenta, aún en el torbellino de aquello tan antiuruguayo, compartía la memoria del Uruguay sereno, próspero, seguro, e integrado que se había ido sedimentado durante el tiro de sus vidas.
Aunque el Uruguay de los setenta fuera muy distinto de aquel otro, el compartir la memoria preservaba aquellos valores nacionales, aunque en esos años estuviesen negados. Los uruguayos de hoy menores de cincuenta años no tienen ese recuerdo, no les dice nada, no establece contacto con ninguna vivencia. Los valores entretejidos en aquella memoria (los valores siempre son un legado, nunca un invento) le son ajenos a esta sociedad de ahora. Aunque filosóficamente se pueda decir que los valores son eternos, las sociedades sólo se sienten interpeladas u obligadas por valores históricos, es decir, que estén en su memoria.
La memoria que tienen los que están debajo de 60 años refiere a una sociedad desarticulada, puesta en cuestión, zaherida y ridiculizada. Desde ella no hay conexión sólida con aquellos valores-memorias de clase media (observancia de la ley, ascenso por esfuerzo personal, estudio y trabajo) que caracterizaron el pasado. No es sólo que la clase media se achicó y por eso no tiene influencia para derramar sus valores sobre toda la sociedad; es que hoy la propia clase media ya no los recuerda. ¿Será eso lo que nos está pasando? Hay que seguir reflexionando.
| « volver |
Miriam Soto, de 49 años, perdió la vida cuando su casa quedó prácticamente reducida a escombros al explotar lo que las ...
Carlos Maggi No vi nunca en una campaña electoral, una resolución tan inmoral, tan cínica y tan suicida. Hasta ahora, Mujica ...
La ruta doble vía entre el radar del Aeropuerto y el peaje del arroyo Pando está casi pronta y hoy será inaugurada, así como el ...
Así lo indicó el último parte médico difundido a las 13 de hoy. Mercedes Sosa está internada en terapia intensiva del Sanatorio ...
ROSARIO QUEIROLO A tres semanas de la elección nacional las últimas encuestas conocidas indican que está en manos de los ...