Es raro lo que está pasando en el hospital Maciel. Todo empezó cuando se supo que Clanider S.A., empresa encargada de la limpieza, sobrefacturó y cobró 3 millones de pesos más de la cuenta. Es una empresa "sin fines de lucro", por lo que asombra aún más su actitud de no reintegrarle al Maciel el dinero mal pagado. En esa situación, cualquier empresa, con o sin fines de lucro, hubiera denunciado enseguida el error y devuelto los fondos percibidos en exceso. Pero Clanider S.A. los embolsó sin chistar.
En su convenio con el director del Maciel, Daniel Parada, Clanider S.A. acordó devolver los 3 millones no en efectivo, sino en horas de trabajo. Un acuerdo irregular que no fue notificado a las autoridades de Asse, que ahora, con razón, piden una auditoría de la administración del hospital y le reclaman al Tribunal de Cuentas una investigación. Duro contraste con la actitud de la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, quien temerariamente salió a respaldar al director Parada y alabó su "limpieza de proceder" al frente del Maciel.
Parecería que la ministra Muñoz y Asse tienen diferentes puntos de vista sobre la actuación del director del hospital, ya que la primera no tiene dudas de que todo marcha bien en tanto los segundos optan por indagar a fondo la gestión de Parada.
Otro detalle relevante es que una de las figuras principales de Clanider S.A. es Alejandra De Melo, esposa del senador Eleuterio Fernández Huidobro. Entrevistado por la prensa, el senador explicó que su esposa se conectó con el Maciel a través de un médico que lo atendía "casualmente" a él. "Y se le propuso a mi esposa hacerse cargo de la operativa", agregó. ¡Así de sencillo! Después, el Maciel llamó a licitación y Clanider S.A. fue la única empresa en presentarse.
Hay otros cabos sueltos a investigar, entre ellos aquel episodio protagonizado por el entonces senador Leonardo Nicolini cuando se operó en el Maciel -Parada ya era su director- con un carné de pobre mal atribuido.
Importa añadir que Nicolini integra la Cap-L, el grupo político de Fernández Huidobro.
¡Como en el fabuloso Macondo de García Márquez, todo puede pasar en el Maciel!