RUBEN LOZA AGUERREBERE
Para los lectores es un título por demás sugestivo. Uno de los más prestigiosos intelectuales americanos de hoy, Harold Bloom, ha dado a conocer el libro "Cómo leer y por qué" (Anagrama/Gussi). Miembro de la Academia Americana de Artes y Letras, profesor en Harvard y Yale, y autor del celebrado volumen "El canon occidental" (del mismo sello), texto que acaba de regresar a nuestras librerías y cuya lectura, asimismo, desde ya nos permitimos recomendar.
En "Cómo leer y por qué" afirma el profesor Bloom que leemos porque, si bien tenemos acceso ilimitado a la información, con la extraordinaria profusión de medios con que contamos en estos días, ¿dónde hallamos la sabiduría?
Afirma el profesor Bloom que: "La lectura imaginativa es encuentro con lo otro y por eso alivia la soledad". Es así, entonces, que en busca del enriquecimiento interior realiza una vasta exposición, abriendo un abanico de posibilidades, con una vasta muestra de la mejor literatura, paseándonos, de manera pausada, sobria, fina y elegante, por todos los géneros, desde la poesía al drama, desde el cuento hasta la novela.
Harold Bloom habla de la lectura como práctica solitaria, no como una tarea educativa, y toma distancia de presuntuosos críticos que gustan disfrazar con oscuridades sus escasos conocimientos de la materia.
El Dr. Johnson, maestro de los críticos literarios, logró explicitar lo que estaba implícito en un libro. Emerson decía que los mejores libros: "nos impresionan con la convicción de que una naturaleza escribió y la misma naturaleza lee". Uno y otro son los guías de Harold Bloom. Así, podemos entregarnos abiertamente a sus páginas que abundan en sabiduría profunda y verdadera, dicha en voz baja, una cortesía más que al lector.
La lectura del hombre educado y adulto no tiene con el andar de los días, que son la vida, el mismo placer de aquellas que hicimos en la juventud, cuando éramos inmortales, y estábamos abiertos al ancho mundo de las aventuras del pensamiento.
En cada época se lee de manera diferente. Y asimismo los buenos libros cambian a los ojos de las nuevas generaciones.
Pero, volviendo a este coloso de la literatura, podemos según nos lo hace evidente, apreciarlos ahora con una nueva luz. Bloom en consecuencia, para demostrarlo, procura en estas páginas deleitables acercarnos a diversos autores y busca hacernos participar del mismo entusiasmo que tiene para él la literatura.
Los escritores y poetas que comenta pertenecen en consecuencia a muy distintas épocas: desde los cuentos de Antón Chejov, cuya gravitación sigue siendo tan poderosa en las letras modernas como la del maestro Hemingway, a quien analiza minuciosamente, así como habla de las obras de Vladimir Nabokov y, naturalmente, se detiene en Borges. En cuanto a los poetas, tenemos a Tennyson, Wordworth, Coleridge y el enorme Shakespeare, a quien también encontramos entre los dramaturgos, junto con Ibsen y Oscar Wilde. Finalmente, hablando de novelistas, visita a Cervantes, Henry James, Faulkner y Cormac Mc Carthy.
El vasto equipaje de lecturas y el buen gusto que ofrece este libro de Bloom, garantiza la amenidad de los ensayos. El lector saldrá enriquecido con esta inusual aventura.