Aún no saben dónde, cómo, ni cuándo pero los directivos de Stora Enso y Arauco dejaron en claro ayer que la compra de activos a Ence no será el último paso en su inversión. La meta: una planta de celulosa que demandará US$ 1.500 millones.
"Es prematuro decir dónde va a estar y cuándo se va a construir porque hay que hacer los estudios pero sí puedo garantizar de que lo vamos a hacer", anunció ayer el vicepresidente de Arauco, Roberto Angelini.
Pese a la falta de definiciones, el estudio de factibilidad que iniciarán los inversores de inmediato al menos cuenta con tres coordenadas.
Las 130.000 hectáreas adquiridas a Ence y las 113.000 que ya poseían en conjunto ambas empresas están ubicadas en el centro del país y según el presidente de Stora Enso para América Latina, Nils Grafström, la empresa "esta mirando al centro para una fábrica", por lo que la misma podría instalarse allí pese a que la empresa cuenta con un terreno, puerto y permisos ambientales para construir una fábrica de celulosa en Conchillas que pertenecía a Ence.
"Pero hay que esperar a ver los resultados del estudio de factibilidad", puntualizó Grafström. En los hechos, esa ubicación le permitiría estar cerca de la materia prima y le ahorraría en fletes pero también estaría más lejos del puerto desde donde se exportaría lo producido.
Los técnicos también tendrán en cuenta que el patrimonio forestal con el que cuentan alcanzaría para construir una planta de 1.5 millones de toneladas al año. Los socios también definieron que por el momento no incluirán otras industrias anexas al proyecto. Pero ello no se descarta. "En mis 26 años en el negocio he aprendido una cosa: nunca digas nunca. Solo dejemos primero que este proyecto sea exitoso", dijo ayer el CEO de Stora Enso, Jouko Karvinen.
Otro punto es que el estudio llevaría un año y la construcción de una planta de 1.500 toneladas al año tardaría unos 18 meses en concretarse con lo cual no estaría pronta antes de fines de 2011.
La plana mayor de Arauco y Stora Enso presentó oficialmente ayer a los ministros de Medio Ambiente en la tarde y de Industria en una cena en la noche los detalles de la compra y hoy lo hará ante los Intendentes. "Uruguay es un país que da estabilidad financiera y económica y da seguridad de que vamos a poder construir lo antes posible una planta de celulosa de gran calidad", dijo Angelini.
ORDENAR. Más allá de iniciar el estudio de factibilidad, Stora Enso y Arauco se concentrarán las próximas semanas en redefinir su operativa local.
Lo primero será la estructura de empleados. Grafström dijo que todavía resta acordar cuántos empleados seguirán trabajando para Ence y cuántos pasarán a la nueva sociedad entre Stora Enso y Arauco. "Lo que necesitamos es gente, buena gente", dijo Grafström. Minutos antes, Walter Silva, presidente de la Federación Papelera del Uruguay planteó a la plana mayor de Arauco y Stora Enso que a los trabajadores les ha "costado mucho alinearnos a los mega proyectos" y por tanto "ojalá que este año que se tomen (para concretar el estudio) consideren el hecho de que los trabajadores somos parte del bosque nativo".
"Para ello hemos dicho al gobierno que hay que capacitar a las personas en tiempo y forma", agregó Silva.
Luego de la reestructuración del personal, que incluye la relocalización de los trabajadores de Stora Enso en Durazno, vendrán las propias instalaciones ya que por fuera de las tierras, los activos adquiridos (puertos, terminal de barcazas, planta de astillas, vivero, zona franca) se encuentran distribuidos en dos departamentos: Colonia y Río Negro. Y con ello, se iniciarán las conversaciones con el gobierno para definir qué se hará con los permisos.
Lo importante para los inversores es que "se han alineado los astros de manera que se va a llevar adelante más rápido el proyecto de lo que se pensaba", dijo Angelini.
Se reedita discusión por tierras
Con la compra de tierras a Ence, Stora Enso y Arauco pasan a contar con 255.000 hectáreas y se colocan como el principal poseedor de activos de ese tipo en Uruguay.
Esto si bien no preocupa al gobierno sí ha despertado la atención de varios. Conocida la noticia, el ex ministro de Ganadería, José Mujica, preguntó en su audición: "¿Cuál es el límite de hectáreas que puede tener una compañía, hasta dónde puede llegar o no tiene que tener límites?".
El director general Forestal del Ministerio de Ganadería, Carlos Mantero, dijo a El País que a través de la reglamentación de la Ley de Ordenamiento Territorial, Uruguay "debería proteger algunos suelos" porque varios de ellos se utilizan para producir alimentos para la población.
"Se podría liberar al mercado pero el gobierno no lo cree así. Es probable que haya que tomar decisiones en ese sentido", afirmó. En tanto, el ministro de Ordenamiento Territorial, Carlos Colacce, dijo que "es un tema que merece una discusión y un análisis" y que una opción sería que el asignar usos para las tierras, ello pueda "tener implícito limitaciones en las áreas". Tras reunirse con los inversores el ministro recalcó que lo importante es "contar con una producción sustentable y amigable con el medio ambiente".
Buscarán abastecer a UTE
El "corazón" de la posible planta de celulosa que construirán Stora Enso y Arauco en Uruguay será una central de energía que no solo abastecería a la fábrica, sino también a UTE.
El gerente de Arauco para Argentina, Brasil y Uruguay, Matías Domeyko, dijo ayer a El País que la generación de energía "es un proyecto que seguro se incluirá" en la inversión con el objetivo de "abastecer a la propia planta y a la población conectándonos a la red de transmisión de Uruguay". Actualmente Arauco provee de energía a la red de Chile y Argentina a través de un excedente de 165 megavatios generado por nueve plantas que producen un total de 538 megavatios.