PILAR BESADA
Desde que apareció el SARS en 2002, Uruguay elaboró planes de contingencia que, según autoridades, lo dejan mejor parado ante una eventual pandemia. Pero el sistema falla si las personas mienten en la declaración de salud.
Según el director de la Unidad de Sanidad de Fronteras, Mario Vilar, actualmente Uruguay se encuentra bien preparado para enfrentar una situación de pandemia. Desde 2002, cuando apareció la amenaza del SARS, y más tarde con la gripe aviar, Uruguay se preparó para la eventualidad de una pandemia. De hecho, el "Plan Nacional de Contingencia para una Pandemia de Influenza", elaborado por el MSP en 2006, estableció las bases sobre las que actualmente se trabaja para la eventual llegada de la gripe porcina. Gracias a este plan actualmente colaboran en la sanidad de fronteras la Dirección Nacional de Migraciones, la prefectura en el puerto y la policía aérea en el aeropuerto. "Es decir que se estableció una red de coordinación que, de haberla tenido que hacer de un momento para otro, no hubiera sido fácil", afirmó Vilar.
Una de las medidas para detectar posibles casos es que cada persona que ingrese al país debe entregar un formulario de declaración de salud. Vilar comentó que ya había miles de estos formularios impresos, "lo cual permitió instaurarlos de un momento para otro". De todos modos, este sistema de defensa falla cuando la persona que ingresa no declara ningún síntoma, a pesar de tenerlos. "Si la persona miente en la declaración no hay forma de controlar", afirmó Vilar.
Por otro lado, Uruguay aún no cuenta con scanners que sí utilizan países como Chile, para medir la temperatura corporal de los pasajeros, sin tener contacto con ellos. El martes 29 la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, anunció que se adquirirá estos termómetros, a un costo aproximado de 2.500 pesos cada uno.
Protocolo. Según Vilar, Uruguay se ciñe al pie de la letra al Reglamento Internacional de Sanidad aprobado por la OMS en 2005. Este reglamento implica seguir un estricto protocolo cada vez que un avión o un barco llegan a puerto, y supone, en tiempos ordinarios -sin alerta de pandemia-, que un médico aborde la nave apenas llega e interrogue al capitán sobre la salud de los pasajeros y tripulantes, así como varios controles de los alimentos y medicamentos a bordo.
En el caso de la frontera terrestre el control es más difícil, pero de todos modos se realiza una llamada "vigilancia epidemiológica de área", donde se toma a ambos países como zona de estudio. Vilar afirmó que el equipo uruguayo tuvo un rol protagónico en la elaboración del Reglamento Sanitario Internacional. "Estuvimos en Ginebra cada vez que se trató el texto, que es como la biblia de la sanidad de fronteras", afirmó.
Desde que surgió la amenaza de pandemia por la gripe porcina, se reforzó el servicio de Sanidad de Fronteras y se sumaron algunos cuidados: por ejemplo, los aviones deben estacionar en un lugar más alejado del habitual y son aislados por un cerco perimetral, y los barcos deben mantenerse en una zona apartada, a la que el médico llega en lancha para realizar la inspección. Además, de llenar el formulario donde declaran su estado de salud, a las personas que arribaron desde México se les hace un seguimiento telefónico de su salud durante los diez días siguientes a su llegada.
Informados. En cuanto a las características del país, Vilar sostiene que "hay un buen nivel cultural general, con muy buen acceso a los medios de comunicación, lo cual favorece mucho" en estas situaciones.
Además, también hace más fácil el control el hecho de que la población sea escasa. "Imagine la diferencia de controlar un aeropuerto como el de Carrasco comparado con el de Guarulhos de San Pablo", comentó Vilar. Afirmó también que en Uruguay son médicos quienes hacen los controles de frontera, mientras que en otros países son técnicos capacitados.
Globalización: males sin fronteras
A pesar de la alerta de pandemia inminente, la Organización Mundial de la Salud (OMS), no ha instado a los estados a cerrar fronteras, ni a detener la entrada de personas de países infectados. Según la OMS, esta medida traería más problemas de los que solucionaría, e incluso, podría traer más muertes al evitar la entrada de influjos necesarios para el tratamiento y prevención de la enfermedad.
"En estos tiempos de globalización, los países no son seguros en cuanto a barreras sanitarias, porque la posibilidad de que llegue cualquier enfermedad es mucho más alta que en otras épocas", afirmó Raquel Rosa, directora de la División Epidemiología del MSP. "En realidad, cualquier enfermedad puede estar en minutos en cualquier país del mundo", afirmó. Por su parte, Mario Vilar, director de la unidad de Sanidad de Fronteras, señaló que "en las fronteras es imposible establecer un control de barrera. No se puede hacer un análisis médico y de laboratorio a cada persona que entra al país, es materialmente imposible, no pasa en ningún lugar del mundo". Consideró que la mejor manera de proteger al país es "hacer que la población tome conciencia de la importancia de las medidas que se toman".
Julio Medina, profesor adjunto de la cátedra de Enfermedades Infecciosas, afirmó que, si bien se estima que anualmente en el mundo se mueven 2.000 millones de personas, -lo que favorece que las enfermedades se diseminen más rápidamente-, "por otro lado también se está mejor preparados que antes, porque hay más flujo de información, hay planes de contingencia y antivirales para tratar la enfermedad".
Emergencia si surge un caso autóctono
Si se descubre un caso autóctono de gripe porcina, comenzaría a actuar el Sistema Nacional de Emergencia (SNE), ayudando a coordinar las diferentes medidas. "El SNE entra en vigencia cuando las características del evento van más allá del aspecto sanitario solamente", afirmó Mario Vilar, director de la Unidad de Sanidad de Fronteras. "Si se declara el caso autóctono se pone en funcionamiento un conjunto de medidas, que son más restrictivas, como hizo México, de cancelar espectáculos públicos o la concurrencia a clases". Por su parte, el Coronel Waldo Cortese, del SNE, afirmó que "el Sistema actúa cuando hay una institución que se ve sobrepasada". Por el momento, el SNE colabora en la difusión de información preventiva a través de comités departamentales.