La noticia recorrió el mundo entero: Ferdi Berisa, un joven montenegrino de origen gitano, fue el rotundo ganador del Gran hermano italiano. El pasado lunes los conductores del reality anunciaban los resultados de la votación final. Y la sorpresa llegó cuando Berisa se impuso ante los otros finalistas y se llevó los 300 mil euros del primer premio. Pero además de esta suculenta cifra, el joven también ganó en el amor. Durante su estadía en la famosa casa, Bersia conoció a Francesca, una bella joven de origen napolitano que robó su corazón. La difícil historia de este muchacho montenegrino, que entró de forma clandestina a Italia cuando era pequeño, se robó el corazón de la audiencia. Esta empatía con el público le valió el triunfo en uno de los reality show más competitivos.