CANELONES | PATRICIA MANGO
La División Bromatología de la Intendencia de Canelones confiscó 5.000 fundas de refrescos marca Fanny y Net porque las etiquetas decían que habían sido elaborados en ese departamento cuando la fábrica que había allí fue desmantelada.
La Intendencia intenta establecer dónde fueron fabricados y si están aptos para el consumo humano, "algo que creemos que sí", dijo el director de Contralor Sanitario, Mario Ancel.
"De ninguna manera queremos decir que las bebidas están mal elaboradas; pero sí que no fueron producidas en Canelones, no fueron controladas por esta Intendencia", informó el jerarca. Por tanto no pueden lucir su aval en el envase.
La denuncia llegó de forma anónima a la Intendencia de Canelones. En ella se decía que se estaban distribuyendo bebidas que en su exterior llevaba el sello de Canelones pero que la planta, ubicada en paraje Los Ceibos de ruta 8, había cerrado. "Deliberadamente están usando rótulos que no tienen los datos verdaderos", afirman los denunciantes. Así fue que el municipio contactó a los titulares de la firma. "Nos dijeron que se olvidaron de notificar el cierre", indicó Ancel. Eso activó una visita al lugar de elaboración que funciona como depósito. Había 5.000 fundas de refrescos que fueron retenidas.
La Gerencia Municipal de Procesos Industriales y Comerciales envió, a través de los inspectores, muestras de las bebidas para su análisis.
Por regla general, después de que se da la habilitación se hacen inspecciones y se determina si una bebida o alimento está en condiciones de ser consumido. En esta oportunidad, si no fueron elaborados en Canelones "escapa a nuestro control, lo que no quiere decir que no esté en condiciones", aclaró. En estos casos caben multas que van hasta las 70 Unidades Reajustables ($29.000).
Otras fuentes indicaron que la planta elaboradora cerró en febrero, a raíz de un embargo, y que sus dueños desmantelaron las instalaciones. Varios trabajadores quedaron sin empleo. El proceso de producción y embotellado de los refrescos se realiza ahora, según estas fuentes, en una planta envasadora en Montevideo -que habría sido observada por el Ministerio de Salud Pública- y otra en Durazno. De acuerdo a esta versión, no sólo se intervino en los depósitos sino también en comercios de La Paz y Las Piedras para decomisar los refrescos en infracción de estas dos marcas.
Contralor Sanitario pidió a la Intendencia de Durazno que dé a conocer si existe la planta en ese departamento.
En tanto, esa dependencia elevará un informe a la Dirección General Impositiva (DGI) ya que el trabajo presuntamente se realiza a "facon", explicó Ancel. Las empresas que elaboran determinados productos para el consumo tienen la obligación de registrarse en el departamento donde van a venderlos. "No existe un registro nacional", dijo Ancel. Adelantó que el Congreso de Intendentes trabaja para lograrlo.