Ginebra | La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, estuvo ayer frente a frente por primera vez con su homólogo ruso, Serguei Lavrov. Y coincidieron con firmar pronto nuevos acuerdos de desarme que ayuden a mejorar una relación que tuvo su tope máximo de tensión, desde la Guerra Fría, en la era Bush.
"Me gustaría entregarle un pequeño regalo que representa lo que el presidente (Barack) Obama y yo hemos estado conversando: queremos comenzar de cero nuestras relaciones", dijo Clinton apenas conoció a Lavrov en Ginebra. El obsequio era una caja amarilla con un botón rojo. Con él, Washington pretende "resetear" los roces que existieron con Moscú en los últimos tiempos.
Lavrov aceptó la oferta de Clinton y pidió que se gesten nuevos acuerdos para terminar con "las armas ofensivas y los sistemas antimisiles". Y la secretaria de Estado aseguró que "se pueden lograr buenos objetivos".
La jefa de diplomacia de Washington sostuvo ayer que "están de acuerdo -con Rusia- en crear un plan de trabajo" para negociar el Tratado de Reducción de Armas Estratégico.
Ambas potencias tuvieron fuertes roces en 2008 por la guerra entre Moscú y Georgia, y por el escudo antimisiles que EE.UU. planea colocar en Polonia y que el Kremlin considera una amenaza. Agencias y servicios