Cáncer: Impiden a privados nueva técnica

| Diagnóstico. PET se recomienda cada un millón de habitantes; en Uruguay no existe

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FEDERICO CASTILLO

La tecnología médica PET para el diagnóstico precoz del cáncer y que el gobierno impide utilizar a privados es necesaria cada un millón de habitantes, según los especialistas. Desde la oposición se critica la política de priorizar al sector público.

En el año 2006 el consultorio de Medicina Nuclear Ferrari, Ferrando & Páez solicitó autorización al gobierno para ingresar al Uruguay un aparato de alta tecnología médica. Se trata de la tomografía de emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés), una técnica de gran aprovechamiento oncológico, pues permite, entre otras cosas, distinguir entre tumores benignos y malignos y determinar el estadio evolutivo del cáncer.

La respuesta del Ministerio de Salud Pública (MSP) fue la misma que se le formuló a una idéntica iniciativa del Sanatorio Americano: la tecnología ingresará primero al sector público a través del Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (Cudim), cuya piedra fundamental se colocó a fines del año pasado y la finalización de sus obras está prevista para los últimos meses de 2009.

Rodolfo Ferrando, uno de los directores de la clínica Ferrari, Ferrando & Páez, explicó a El País que las razones que esgrimió el MSP para negarles el ingreso de la técnica estaban vinculadas a la necesidad de regular este tipo de tecnología en el Uruguay.

"Se nos dijo que era conveniente para evitar la duplicación de la tecnología, esperar a que primero se desarrollara el centro público para después permitir la entrada para los privados", recordó Ferrando.

La ministra María Julia Muñoz, que deberá dar explicaciones sobre su decisión ante el Parlamento el martes 17, insistió en que cuando la tecnología entra por el sector privado lo subsidia toda la sociedad y aseguró que "en ese contexto, el ámbito privado fija los precios de uso, que en ocasiones son muy altos e impagables para otras instituciones".

El MSP argumentó en su momento que el proyecto público estaba avanzado y que por eso se iba a empezar por incorporar la técnica en ese ámbito. De acuerdo a su funcionamiento, se determinaría cuántos equipos más se podían necesitar en el país y recién ahí se daría entrada a los otros equipos, en la medida que fueran necesarios, explicó Ferrando.

El directivo de la clínica privada destacó que ya en el año 2006 se estimaba a nivel mundial que eran necesarios uno de estos aparatos de diagnóstico precoz del cáncer cada un millón de habitantes.

"Son números que se estimaron hace varios años. Las indicaciones van en aumento y probablemente ese número tiende a hacerse cada vez menor. Pero los comportamientos son distintos en cada país, no es fácil predecirlo de entrada. En Estados Unidos hay un PET cada 200.000 habitantes, pero eso es una exageración para nuestro país", señaló.

Ferrando dijo estar de acuerdo con el proyecto público, pero recalcó que es necesario contar con más de un equipo en Uruguay.

"El aspecto negativo de esto ha sido la demora en el ingreso de esta tecnología de la cual se pueden beneficiar muchos pacientes", se lamentó Ferrando, aunque se mostró optimista en que con el centro público funcionando se liberará el ingreso de la tecnología para el sector privado.

"Nosotros acatamos las reglas, pero mantenemos la posición de ingresar el equipo, eso está en pie y apenas se nos autorice lo vamos a hacer", concluyó.

El diputado blanco Javier García (Alianza Nacional), responsable del llamado a sala a Muñoz, cuestionó que exista un "capricho ideológico" de la ministra para no permitir que el sector privado cuente con un equipo de las características que propone la tomografía de emisión de positrones.

Dijo que la decisión ministerial "termina perjudicando a quien menos tiene y condenado al paciente con cáncer a no beneficiarse del tratamiento".

"Todos o ninguno"

Uno de las principales argumentos que la oposición utiliza al momento de criticar la actitud del gobierno es que se está "obligando" a los pacientes que quieren beneficiarse de esta tecnología a realizarse los estudios en el exterior. En un editorial publicado en la web del Foro Batllista se expresa que así se "iguala para abajo". "El slogan es: si no se pueden salvar todos, que no se salve ninguno".

La técnica ahorra recursos

La técnica PET ha tenido un gran desarrollo en la oncología, porque permite distinguir entre tumores benignos y malignos, establecer el grado de malignidad de un tumor, cuál es su grado de evolución y evaluar si un cáncer operado ha vuelto a activarse y hasta planificar la radioterapia. El director de la Clínica Ferrari, Ferrando & Páez, Rodolfo Ferrando, apuntó que es una herramienta que "sirve en buena parte para ahorrarles recursos a las instituciones", pues los estudios desarrollados por esta tecnología pueden evitar cirugías innecesarias que no benefician a la salud del paciente. La técnica supone "un ahorro de sufrimientos para el paciente y sus parientes, y además ahorro en recursos económicos, ya que se pueden evitar múltiples exámenes fastidiosos, que sumados cuestan mucho más que un examen con PET y causan mucha molestia a los pacientes", dijo el científico uruguayo radicado en Suecia, Henry Engler, en una entrevista publicada por El País en 2007. Engler estará al frente del Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (Cudim). Este centro está actualmente en plena fase de obras y está prevista su finalización para fines de este año. El centro requirió de una inversión de alrededor de US$ 20 millones. Su construcción es de alta complejidad y seguridad y fue proyectado por la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND).

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