LAUREANO BUTTENBENDER
Las autoridades sanitarias de Corea consideraron oficialmente a Uruguay como país apto para la realización de un análisis de riesgo con destino a la importación de carne vacuna, lo que es un paso más hacia la apertura de ese mercado.
El director general de los Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Francisco Muzio, dijo a El País que en los primeros días de enero se recibió a través de la embajada uruguaya en Corea una nota oficial en la que las autoridades coreanas aprobaban lo visto en la primera misión sanitaria de ese país a Uruguay, que se concretó en los primeros días de diciembre de 2008.
Esta nota, indicó Muzio, habilita el inicio del proceso de análisis de riesgo para la apertura de ese mercado a la carne vacuna en fresco y no sólo termoprocesada como ocurre actualmente. Este análisis de riesgo seguramente comience con una solicitud de ampliación de información y luego llegará una nueva misión a Uruguay, en el marco de un proceso que demandará, a juicio de Muzio, no menos de seis meses.
La misión. El titular de los servicios sanitarios de Corea del Sur, Gu Sik Kang y el experto Hyoi Ryong Kim, fueron quienes conformaron la misión que trabajó durante una semana en Uruguay, analizando el trabajo de prevención y erradicación de fiebre aftosa que realiza el MGAP.
Los técnicos coreanos visitaron establecimientos ganaderos, frigoríficos, el laboratorio oficial y también el Instituto Nacional de Carnes (INAC), en el marco de una etapa de conocimiento directo.
Si bien Uruguay le vendió carne bovina a Corea hasta el 2000, mientras fue un país libre de aftosa, las autoridades de ese país solamente habían habilitado los frigoríficos y nunca se había hecho un análisis de riesgo.
Actualmente Corea no compra carne de países que vacunan contra aftosa, por lo que este proceso hacia una habilitación es una excepción con Uruguay. Al finalizar la misión coreana en diciembre pasado, las autoridades uruguayas ya preveían un resultado positivo.
"Los auditores expresaron que encontraron un sistema de contención de aftosa muy bueno, al igual que los controles sobre la población animal", dijo en esa oportunidad el titular de los Servicios Ganaderos. Muzio recordó que los visitantes hicieron muchas preguntas, porque hasta ahora no conocían el sistema productivo uruguayo y tampoco el funcionamiento de los sistemas sanitarios que lleva adelante el MGAP.
Gestiones. Por su parte, México ya designó un profesional para llevar adelante el certificado sanitario para el ingreso de carne ovina uruguaya a ese mercado, tema que había quedado pendiente en la última visita que realizó el presidente Tabaré Vázquez en junio de 2008. Muzio dijo que, a partir de esta novedad, en los últimos días se retomaron los contactos con la embajada uruguaya en México para fijar una fecha de reunión con el funcionario mexicano a los efectos de definir el tema.
En cuanto a los procesos similares que se están siguiendo con Estados Unidos y Canadá, Muzio dijo que en el caso de Canadá ya hay una decisión de conformidad por parte de ese país y las gestiones ingresaron en una etapa administrativa.
La apertura de estos mercados para la carne ovina uruguaya es esperada con ansiedad por parte del sector, que entiende que significaría un espaldarazo muy importante para sacar a la ovinocultura del bajón productivo en que se encuentra.
Uruguay alcanzó a superar los 25 millones de cabezas ovinas y actualmente el stock se encuentra en el entorno de los 9 millones. Esta caída, que comenzó con el deterioro del precio internacional de la lana, tuvo luego una fuerte competencia del vacuno por la razón inversa. Sin embargo, los últimos datos de exportación del sector hablan de una fuerte recuperación de las colocaciones de carne ovina en el exterior. El último informe del secretariado uruguaya de la Lana advier- te que al cierre de 2008 las exportaciones de carne ovina aumentaron 28% frente a 2007.
Presencia uruguaya en Seúl
En junio de 2006, poco después que Uruguay realizara una degustación en Seúl, las autoridades coreanas habían señalado que reconocían la clara diferenciación sanitaria de Uruguay con relación a los países de la región, así como las garantías que ofrece para el consumidor coreano y para la ganadería de ese país, por el status alcanzado por Uruguay libre de "vaca loca" y la ratificación de libre de aftosa con vacunación.