La clásica expresión con que desde el gobierno se han tratado de disimular los efectos de numerosos problemas que han sacudido el país, diciendo que se trataba de sensaciones térmicas, se ha vuelto ahora contra el propio gobierno, exponiendo los productores rurales, dramáticamente una situación que no puede ignorarse.
Lo acusan así de haber dejado solo al campo en la crisis que lo afecta, trasmitiendo su propia sensación térmica al decir que la crisis no existe como tal sino que es sólo un problema parcial.
Así podrá parecer contemplándola desde el aire a bordo de un avión, como lo han hecho varios jerarcas, pero padeciéndola a nivel de tierra, al lado de animales flacos que se mueren, el problema es visto por quienes lo padecen como una cuestión de absoluta soledad.