Atenas | Policías antimotines chocaron ayer con jóvenes que arrojaban piedras en el centro de Atenas, provocando el pánico entre las familias que realizaban compras navideñas y los clientes de los cafés. Padres aterrados recogieron a sus niños de un carrusel navideño en la plaza central y huyeron.
Un grupo de jóvenes se apartó de una manifestación pacífica y empezó a lanzar piedras y bombas incendiarias a la policía, que respondió con gases lacrimógenos. Bomberos y policías también trataron de impedir a los manifestantes que incendiaran el principal árbol de Navidad erigido por la alcaldía de Atenas, que fue reemplazado a comienzos de semana luego que el anterior fue consumido por las llamas durante disturbios.
Los enfrentamientos de ayer fueron el último estallido de violencia luego de la muerte, a manos de la policía, del joven de 15 años Alexandros Grigoropoulos, el 6 de diciembre. Las protestas por la muerte del adolescente y por la crisis económica en Grecia han causado en el país los peores disturbios en décadas. Centenares de comercios han sido incendiados o saqueados por bandas de jóvenes que se enfrentaron a la policía antimotines durante una semana seguida. Los disturbios han sido alentados por la insatisfacción de los griegos con el gobierno conservador, cada vez más impopular.
Más de 200 jóvenes participaron ayer de los choques en Atenas, que incluyeron el incendio de una camioneta y destrozos y saqueos en un café.
Antes del estallido, unos 7.000 estudiantes realizaron un acto lanzando la consigna, "Nosotros somos la ley, y nos quedaremos en las calles``. AP