El empresario Eduardo Gómez Canon declaró ayer en calidad de indagado ante el juez penal Sergio Torres y el fiscal Ricardo Perciballe, en el marco de la denuncia por "extorsión" y "amenazas" que presentaron en su contra representantes de otras firmas comerciales que a través del Fondo Bolívar Artigas lograron realizar exportaciones a Venezuela.
En la audiencia, Gómez Canon argumentó que su correo electrónico fue interceptado, y por tanto dijo que no puede establecer si los mails donde se reclaman sumas de entre US$ 2 millones y US$ 4 millones y donde se profirieron amenazas contra los empresarios denunciantes fueron enviados desde su casilla. Por eso, el fiscal Perciballe solicitó al juez Torres la intervención del departamento de Delitos Complejos para que determine si los correos electrónicos fueron adulterados.
Además, la Fiscalía pidió iniciar un presumario independiente de la causa que investiga las presuntas irregularidades en el Fondo Bolívar Artigas, hecho que fue denunciado por el diputado colorado Washington Abdala, quien propuso como testigo a Gómez Canon, que afirma que fue perjudicado ya que no se le habría permitido alcanzar acuerdos.
Perciballe también pidió la ampliación de una pericia sicológica a la que fue sometido el empresario, y que determinó que si bien no presenta trastornos, la temática de los negocios con Venezuela le genera "susceptibilidades", dijeron fuentes del caso a El País.
En el marco de la denuncia original presentada por Abdala, el jueves de la semana pasada declaró el empresario Javier Vázquez, uno de los hijos del presidente Tabaré Vázquez, quien logró alcanzar varios acuerdos comerciales en el rubro informático con empresas venezolanas.
COPAMIENTO. Ayer, Gómez Canon hizo circular un correo electrónico en el que explica los motivos por los cuales el viernes 12 se presentó en el juzgado en bermudas y chancletas, por lo que no se le permitió comparecer. Según relató, ese día delincuentes intentaron copar su casa, y por tanto no pudo cambiarse, debido a la demora que tuvo en la seccional donde denunció el hecho.
En el mismo correo electrónico, Gómez Canon se defendió. "No chantajeo ni cuestiono, simplemente reclamé por mail lo que me robaron a mí y a las empresas que yo representaba", sostuvo el empresario.